Por qué nos da asco el autoconocimiento

Por qué nos da asco el autoconocimiento

¿Está sobrevalorado el autoconocimiento? En algún momento, después de tanto indagar, te das cuenta de que es hora de hacer algo: de que no puedes estar indefinidamente buscando en tu interior. Cualquier cosa es suficiente. Por eso llevaba tiempo sin escribir sobre autoconocimiento.

Porque a veces pienso que soy la persona que menos se conoce a sí misma. Quizás por eso tengo tanta curiosidad por el tema.

La búsqueda personal está ya muy explotada en las estanterías de autoayuda de las librerías. A todos nos da cierto asco escuchar estas palabras. Queremos huir lejos, ir a la otra punta del mundo y frotarnos con billetes de 500€ para que se nos quite la tontería. Pero no apreciamos la fortuna de no tener ese billete que nadie acepta.

Vamos a despedazar esta relación de amor-odio con el autoconocimiento:

1. El autoconocimiento lleva toda una vida.

Y no podemos dejar de vivir para conocernos. No hay una finalidad: es un juego infinito. Porque cada día conoces a personas nuevas, te enfrentas a nuevas situaciones. Y descubres cada día, nuevas formas de actuar.

No hay ningún punto en la vida de una persona, en el que debas parar de trabajar hasta conocerte y luego escoger. Otras cuestiones son, ¿Cómo defines tu carrera profesional? ¿Y, qué intentas buscar con el trabajo?

2. El autoconocimiento no nos hará encontrar el trabajo perfecto.

No hay un trabajo adecuado para la persona adecuada. No existe. Y, por regla general, el trabajo no da felicidad (me fío del artículo por la imagen). Y puede arruinar vidas. Pero también puede salvar vidas aportando una estructura entre el caos.

Cada persona tiene multitud de personalidades. Trabajos distintos tratarán distintos aspectos de nuestra personalidad en diversos periodos de nuestras vidas. Ningún trabajo podrá satisfacer todos los aspectos de tu personalidad, no hay que apuntar tan alto.

El más apasionado por su trabajo puede odiarlo algunos días. Puedes verlo en artistas. En cantantes que tienen miedo escénico. En emprendedores que odian la parte comercial de su empresa, la de promocionarse.

Es una pérdida de energía centrarse solamente en las partes negativas de cada trabajo, porque no existen las malas elecciones. Cada paso y decisión tomada en la carrera profesional de cada persona tiene un sentido. Sólo así aprendes más sobre ti mismo. Hay personas que pueden mantener un trabajo durante años. Hay otras personas que cada 6 meses, cambian.

Incluso tomando una mala decisión es una buena decisión para ti. Por eso, es necesario cometer errores desde el momento en que te gradúas de la universidad.

La tendencia actual es la de cambiar de industrias y de posiciones de trabajo. Lo que choca mucho con la concepción de los padres. Y sobre todo, con la cultura europea de comunidad en lugar de individualismo. La búsqueda personal es sinónimo de egoísmo.

3. El autoconocimiento destruye nuestras predicciones.

Desde fuera todo se ve mejor y solemos acertar con las predicciones de los demás. Lo solemos hacer, inconscientemente, mediante la subrogación. Subrogación es la mejor manera de predecir si estaremos satisfechos con nuestras decisiones recogiendo información del exterior, observando la vida de los demás y viendo si son felices.

Pero no sólo quedándonos con una primera capa, porque esta puede ser muy superficial. Las predicciones que podemos hacer de nosotros mismos, si nos equivocamos, suelen doler más. Por lo que hay que ser más humilde y valiente y fiarnos de nuestra capacidad de superación en lugar de en nuestras predicciones.

4. El autoconocimiento hace que veas tus errores en los demás.

La introspección es el sentimiento de “ah, ahora lo veo” que debe preceder, en forma consciente o inconsciente, al cambio en el comportamiento.

Pero no siempre podemos cambiar el comportamiento. Es más, la mayoría de veces, seremos más conscientes de nuestro comportamiento pero una vez ya han pasado. Y estamos más tranquilos cuando ignoramos esto. Cuando nos ignoramos.

Debemos tener más confianza en nuestra propia capacidad de recuperación, de superación, y desconfiar más de nuestras predicciones. Porque nuestro comportamiento es difícil de alterar. Y repetir este proceso a diario, quizás preferimos ignorarlo.