6 trucos para mantener el blog de tu negocio fresco

6 trucos para mantener el blog de tu negocio fresco al día

Hoy en día, se percibe mucha presión para que las empresas mantengan un blog. Si no lo haces, pierdes presencia y clientes potenciales. Porque éstas, son las principales razones por las que una empresa debe tener un blog: construir reputación y convertir los clientes potenciales en clientes reales, facilitando el contenido sin que tengan que esforzarse en buscarlo. Y la mayor cantidad de clientes que existen son los jóvenes: tienen el mayor tiempo libre entre sus manos.

Pero una empresa no vive del blog. Por eso, invertir tiempo en ello, cuando uno está saturado es lo primero que se elimina. Que es lo que suele pasar a diario en las empresas pequeñas. Y pensar qué se debe publicar cada día puede ser agotador si se mantiene un negocio a parte: hay gente que se dedica full-time a bloggear. La falta de ideas bloquea.

Para ti, si eres el propietario de tu propio negocio y es algo que tienes en mente y que te persigue, por mucho esfuerzo que inviertas en ignorarlo, ahí van unas recomendaciones.

1. Cuelga un post por semana. Es suficiente. Si tú no tienes tiempo de escribir, los demás tampoco tienen tiempo de leerte cada día. Publicar consistentemente para una audiencia reducida que pueda comprar tu producto es mucho mejor que recibir 500 visitas al día y nadie te compre nada. Lo importante es el porcentaje de leads que obtengas de tus visitas. Los absolutos no importan. ¡El 40% de cero es cero!

2. No tengas miedo de escribir. Podemos tener la percepción que no escribimos bien. A todos nos pasa y nos da vergüenza pensar que nuestra prosa sea vulgar y absurda, nada poética, y nadie nos tome en serio porque vamos a sonar como niños 5 años. No hay problema: no estás escribiendo un libro. Prueba este truco para mejorar tu escritura: llama a alguien y que lea lo que has escrito. . Editad alguna frase si hace falta. Y luego llama a alguien distinto.

3. No bloguees solo. Si cuelgas un post por semana, reparte la tarea entre los trabajadores de tu empresa. Según vuestro tamaño, cada uno de vosotros escribirá un post cada mes, cada dos meses. Este punto sólo funciona si tienes clara la visión y el propósito de tu blog. Quizás podéis establecer un protocolo de lo que se va a colgar en cada caso, unas normas a seguir. Lo importante es que edite y suba el contenido siempre la misma persona.

4. Invita a los clientes y/o proveedores que escriban posts en tu blog. Tendrán exposición de su propio negocio y tendrás contenido versátil y complementario que ofrecer. Eso es cross-selling. En tus posts, trata de poner links a tus clientes: no hace falta pedir permiso para eso porque enlazar el negocio y/o blog de otra persona siempre es algo positivo.

5. No escribas lo que tú quieres decir. Escribe lo que tu cliente quiera leer. Este punto es deprimente porque todos pensamos que ya que vamos a escribir, al menos que sea algo de nuestro interés. Pero imagina que compartieras tu diario privado al mundo. ¿A alguien le importaría leerlo? Los padres no cuentan. Por eso es mejor que respondas preguntas que recibas frecuentemente de tu cliente. Encuentra tu punto en común con el cliente escribiendo temas que no estén nada relacionados con el tema principal de tu blog o negocio. ¿Por qué? Porque somos multipotentialites. Las personas tenemos millones de capas y de intereses. Si tus clientes se sienten en sintonía contigo, será más fácil que se identifiquen con lo que haces. Al fin y al cabo, somos personas y estableciendo conexiones con los recuerdos y las emociones, es como terminamos comprando productos.

6. Escribe 20 titulares por post. El truco está en el titular. Debes escribir un título que tu cliente desearía haber escrito. Y que lo comparta por todas las redes sociales porque se siente orgulloso del título (ojo, no debe ser demasiado controvertido, la gente es reticente a compartir cierto material). Cuando escribas un título de propuesta, escribe 10 más. Y luego, otros 10. Trata de darle vueltas. Y escoge aquél que harías click si vieras por internet.