¿Desaparecerán las empresas?

desapareceran las empresas

Si confiamos más en las personas que en las empresas, éstas son una figura que tendrá que desaparecer.

Esto lo escribí la semana pasada en un post it mientras trabajaba. Estaba preparando mentalmente el discurso que debía hacer para la presentación de la tesis del máster.

No es que no realice mi trabajo en el trabajo, sino que apunto las ideas cuando aparecen y luego las guardo para recordar al llegar a casa. Es un break mental en lugar de salir a fumar al patio.

Esto significa que no utilizo el 100% las horas presenciales que estoy en oficina para trabajar. Eso quiere decir que el tiempo, como lo entendemos de forma lineal, no debería ser diseñado para que nos dedicásemos solamente a una tarea de 9 a 5. No te he sorprendido hasta aquí, todo esto ya lo debes saber. Pero por alguna razón, continúan existiendo estos horarios.

Pensando en el futuro, en cómo podrían desarrollarse las conductas de las personas, me han venido a la cabeza las siguientes cuestiones:

1. La confianza desintegrará la figura de la empresa

Volviendo al tema del post it que escribí (para acordarme de la idea, quién sabe si estaría escribiendo este post a no ser de no haberlo anotado en el momento), la confianza parece ser que es lo más importante de todo.

No sólo a la hora de trabajar: quieres llevarte bien con aquellos que te rodeas la mayor parte del día. Pero también con lo que consumimos, compramos y con lo que declaramos públicamente que admiramos (aka, fangirling).

El mayor ejemplo de confianza es el que vi hace 10 días en un vlog de Casey Neistat en el que salía un tatuador que tatúa lo que quiere a una persona desconocida. He alucinado con las palabras del último hombre que aparece en el vídeo, diciendo que confía plenamente con el artista para tatuarse para toda la vida, un diseño que ni siquiera él ha escogido.

Yo no he alcanzado este nivel de confianza. Antes, quisiera saber qué me tatuaría. En el vídeo anterior no sólo vemos el reflejo de que las decisiones que tomamos son para toda la vida, sino que la confianza es lo esencial. Y confiamos en personas. En menos ocasiones, en organizaciones.

Y cuanta más información compartimos y buscamos en internet, más sabemos. Y cuanto más sabemos, más difícil nos es creer y confiar. En especial, a las empresas.

Por lo que no es aventurado pensar que en un futuro la reputación de las empresas (de todas) entrará en crisis si no son 100% honestas y 100% transparentes… lo que hará que las personas, ¿confíen en individualidades más que en colectivos?

Y el confiar en individuos más que en organizaciones, ¿complicará las gestiones o las simplificará?

2. Habrá que restablecer confianza en nuestra especie para evolucionar debidamente

Será interesante ver cómo se desarrollará el mercado laboral en los próximos 15 años. Porque como individuales, será más difícil querer pertenecer a una organización con la que no estamos alineados al 100%.

Ser freelance es como ser emprendedor. En el futuro, será mainstream. No hará falta crear un negocio para ser emprendedor. Por eso la marca personal es importante, porque será la propia organización.

Por mucho que hayan robots y formen parte de nuestro día a día, y que éstos nos faciliten algunos aspectos de la vida cotidiana, como mantener relaciones a distancia, o correr con prótesis o cuidar a los niños cuando no estemos en casa, hay que saber cómo gestionar nuestra propia especie.

Porque si no aceptamos los cambios que hacemos como humanos y que tienen que suceder, poco tendremos a hacer cuando otra especie se integre a la nuestra: la robótica.

Además, quizás vivimos hasta los 150 años–que tampoco estamos tan lejos. Tendremos que aguantar a los bisnietos. Nos verán más mayores y más arrugados de lo que ahora nosotros vemos a nuestros abuelos. Así que habrá que practicar más la confianza.

Porque ese tatuaje te durará hasta los 150 años–o bien podrás extirpar la piel que te sobre o reimplantártela de otra parte. Todo tiene solución, incluso los posts de este blog.