La oleada del feminismo en Hollywood: cómo afecta en el mundo de la empresa

La oleada del feminismo en Hollywood cómo afecta en el mundo de la empresa

Desde que Patricia Arquette sacó el tema en los Óscar, más actrices se apuntan a la causa. De hecho, empezó en 2014 Emma Watson con la campaña de #HeForShe. Pero también hay otras actrices que declaran que no hay lugar para el feminismo en Hollywood. Y hay otras que no se declaran feministas.

No sólo en Hollywood hay problemas de salarios. Las mujeres siempre han cobrado menos, para puestos específicos. O incluso no han sido promocionadas por el supuesto hecho de la inestabilidad emocional. En esto, el sector público es más honesto o equitativo que el sector privado.

Estoy suscrita a la newsletter de Lena Dunham, Lenny, y una newsletter muy reciente contiene una entrevista con Gloria Steinem. Gloria es una manager que llora en las reuniones y comenta, a sus compañeros de trabajo masculinos, mientras llora, que está llorando no porque esté triste. Sino por estar furiosa, y que así es como reacciona. Y que por eso continuará la reunión con lágrimas en los ojos, porque es como debe reaccionar y no se avergüenza de ello.

Por otro lado, leo un artículo de Penelope Trunk en el que dice que las mujeres nunca deben negociar un salario. Si exigen más dinero, salen perdiendo.

Todo esto está muy bien y sirve para la generación baby boomer. O eso es lo que quiero pensar.

Pero, ¿Qué hay de los millenials y generación Z?

La mayoría serán freelancers y las tarifas son muy volátiles. Especialmente porque se cobra por horas. Pero, a los freelancers del arte, ¿cómo les mides y valoras las horas de este proceso de creación? Hay muchas desventajas para los autónomos artísticos.

No hay forma de poner una medida exacta/objetiva de tiempo o de precio… y aun así a las mujeres se les seguiría pagando menos, porque su habilidad de negociación, en la mayoría de los casos, no es tan buena como la de los hombres. Y aunque negocien, saldrán perdiendo. O no saben aprovechar las oportunidades para ser promocionadas.

No me avasalléis con comentarios como “eres muy poco feminista. Las mujeres saben negociar igual que los hombres”. Cualquiera que afirme esto está muy lejos de ver la realidad. La realidad muchas veces no es lo que queremos escuchar. Es más, a menudo es lo que queremos ignorar. Pero ignorar la realidad no lleva a ningún sitio. Afrontarla, es el primer paso para saber, como hombre o mujer, qué podemos hacer para aprender a negociar mejores salarios.

O desde el punto de vista empresarial, qué puede hacer una organización para considerar ambas partes como iguales. En este artículo de Via Empresa (que está en catalán), dice que te contratan por tus conocimientos, y te despiden por cómo eres. El llorar delante de tus compañeros de trabajo, entonces, para Gloria, no contribuye al factor de quedarte dentro de la empresa. Al menos, no en España. Pero sin embargo ella ha demostrado su capacidad de liderazgo de sobra.

Y debemos preguntarnos por qué rehusamos el comportamiento humano en los negocios. Entiendo que nadie quiere tener a un jefe o una jefa que se desmorone o que muestre debilidad cuando todos los demás estamos cagados.

Porque, como equipo necesitamos ese apoyo moral de alguien exterior, de nuestro líder. Pero tendríamos que empezar a entender, que dentro de una empresa, todos somos líderes y que no siempre es la función del manager, mostrarse duro como una roca.

En el caso de que aún exista la figura de manager.

En el caso de que no sea sustituida por robots.

En el caso de que las empresas, como son hoy, sigan existiendo.

En el caso de que la jerarquía forme parte de la realidad.

En el caso de que trabajemos en un futuro, a cambio de dinero.

En el caso de que… sigamos vivos con recursos suficientes para todo.

Una de las vías que tenemos es la de ser más tolerantes con las emociones. Y aprender a ver qué nos hace diferentes para complementarnos como iguales.

¿Qué opinas tú al respecto?

Foto: Variety.com