Fira de autoedición y un dia cualquiera: pensamientos en voz alta

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Decido escribir sobre esto porque es lo más interesante que me ha sucedido esta semana (pasada). También podría escribir cosas sobre mi vida cotidiana, pero no darían para cubrir un solo post, entero. Y, que además, fuese interesante. Podría repasar aquellos aspectos más característicos de mis días normales, para darle jugo. Y narrarlos por orden secuencial y quedaría algo así:

Al despertarme por la mañana me gusta sentir el frío y luego taparme de nuevo. Preparar el café y sentir el olor impregnar la casa de forma gradual. Eso es interesante, ¿no? O en el trabajo, cuando hablo por chat con mis compañeros ¿debería escribir sobre esto?

En mi mente, formo diálogos entre gente desconocida por la calle. Imagino escenas alternativas a gestos que hace la gente. Por ejemplo, un hombre tira un envase de café en un contenedor de basura. ¿te imaginas que ese café esté lleno y caliente? ¿Y que del interior del contenedor saliera una persona enfurecida por haberle quemado la piel? ¿te imaginas, incluso, que el contenedor es de aquellos pequeños con dos patas, en los cuales es imposible que cupiera una persona? Probablemente no.

O podría escribir sobre los libros que voy a ver en la librería. Les paso la mano por encima y les digo: algún día vendrás conmigo. Algún día. O cuando realmente compro un libro, lo contenta que me pongo y una vez en casa, empiezo a bailar, contenta por la inversión hecha. Subrayo frases en todos los libros que leo (menos en los de la biblioteca, no soy un monstruo) y luego las junto entre otros libros para ver si uniéndolas cobran algún significado. Normalmente no.

Cuando, al atardecer, voy a yoga y por muy (pero que muy) cansada que esté y pereza me dé, una vez de pie en la esterilla, para empezar los saludos al sol –de qué sol, si es de noche, por Dios– y que de golpe, desaparece todo el cansancio, porque sólo te centras en tu respiración. Esa, esa sensación.

Pero en lugar de esto, escribo sobre cosas más interesantes que me pasan fuera de los días normales. Como la de esta feria de autoedición que tuvo lugar en Barcelona, calle Vic. Gracias a Facebook me enteré. Estaba lleno de gente interesante y más gente interesante, donde tú (refiriéndome a mí), obviamente eras la persona menos interesante.

Aquí os muestro un par de fotos sobre el evento. Todo era bello: miraras lo que mirases, todo estaba lleno de ilustraciones que seguramente llevaban narraciones bonitas consigo. Pero había demasiadas y no tuve tiempo de procesarlas. Así que tomé muchas fotos en su lugar (pero sólo comparto 2 porque dije “un par”):

Fira de autoedición y un dia cualquiera pensamientos en voz alta

Fira de autoedición y un dia cualquiera pensamientos en voz alta 2

Autoeditarse es un gran paso. Es difícil y da más miedo. Bueno, compartir algo que uno mismo ha creado, siempre da vergüenza (más o menos, dependiendo de tu personalidad). Pero emprender este paso solo, sin un sello que te acompañe, requiere un gran coraje. Yo incluso he publicado mi primer libro Emprender tu marca personal en Profit Editorial.

No tengo nada en contra de las grandes editoriales. Es más, compro libros (y orgullosa de ello) y me gusta fiarme de unas cuantas para recurrir en los casos de “no tengo nada para leer”. Que como diría Patti Smith, esos momentos coinciden con lo que uno está obsesionado por algo: no tener nada que leer es una falta de obsesión.

Los autores que se autoeditan, no son peores escritores o inferiores a los autores que son publicados por grandes editoriales. Cada uno tiene su estilo y  si no encuentras tu lugar por “no encajar”, debes crear tu propio lugar. En este caso, autoeditarte. Sin ir más lejos, la película de The Martian está inspirada en un libro. Libro del cual el autor autopublicó. Ha tenido mucho éxito y ha gustado.

O como 50 sombras de Grey. Puede que consideres que esté mal escrito, pero el libro se vendió como churros, esto no lo puedes negar. Y consiguió algo que muchos no consiguieron. Que muchas personas que no leen más de dos libros al año, se motivaran a leer un tercero (o un primero). Y eso a mi, ya me parece un gran logro.

La experiencia con la editorial que yo publiqué ha sido, y está siendo, genial. Mi libro es de no-ficción y la editorial publica libros enfocados a la gestión. Si en un futuro decido publicar ficción, de nuevo tendría que tomar una decisión. Presentarlo a una nueva editorial o bien autoeditarme.

Decidir tus prioridades como creador de contenido es algo que debe hacerse desde un principio. Un autor que se autopublica tiene el riesgo de tener un margen de maniobra negativo. A no ser que te vendas como churros, como en el caso de The Martian o Grey. O que hagas ediciones limitadas a precios altísimos. Pero entonces, el público al que llegas es menor.

Pero el motivador interno e inicial es común entre todos los autores: las ganas de compartir los propios pensamientos. Y eso es la belleza de ver los autores que se autopublican. Que emprenden este camino a solas, queriendo compartir su arte con los demás. Agradezco ver esta generosidad por parte de grandes o pequeñas editoriales y por parte de autores independientes.