La magia del orden y tu relación con el dinero

La magia del orden y tu relación con el dinero

Ordenar no sólo significa quitar el polvo, mantener el suelo limpio o doblar la ropa que has ido acumulando en la silla y ponerla dentro del armario.

También significa seleccionar aquello que decides prescindir o guardar en tu casa.

Hace más de un mes colgué en Facebook una foto con libros que quería vender a precio muy barato. Fue una selección difícil ya que los libros se acumulan y cada vez tengo menos espacio para vivir en mi habitación.

A veces sueño que van a derrumbarse mientras duermo. Suerte que las ediciones bolsillo pesan menos.

Durante este proceso de limpieza y orden, vi cinco puntos que son importantes a la hora de hacer limpieza:

1. Entiendes tu relación con el dinero

Me di cuenta de que, en mi caso, los libros son el bien más preciado que poseo. Es uno de los gastos principales que hago. Excepto los libros que me prestan o regalan, compro la mayoría de libros que poseo.

Algunas veces, los libros de la biblioteca que me gustan demasiado, los devuelvo y voy a comprar mi copia y la termino. No soportaría deshacerme de un libro que amo.

Del mismo modo, cuando leo un libro en el Kindle y me gusta, me pregunto por qué no lo compré en físico primero. Pero religiosamente anoto en una hoja aparte lo que subrayé en el libro digital y me perdono diciendo que así podré dormir más tranquilamente, con un libro menos que apilar.

2. Te ayuda a priorizar

Deshacerte de cosas que ya no utilizas, te ayuda a saber en qué te has ido centrando estos últimos meses / años.

Inconscientemente vamos tomando decisiones que quizás no habíamos planeado. Ordenando la casa nos damos cuenta de ellas: damos un paso atrás y vemos el camino que hemos recorrido.

Es como si alguien revisase la basura que acabas de tirar: se daría cuenta de lo que consumes y te conoce un poco más. A veces me pregunto, con qué se deben encontrar, aquellos que por necesidad, hurgan en la basura de los demás.

3. Repartes historias y construyes de nuevas

En el caso de los libros, así es como lo veo: no sólo hay la historia propia narrada en el libro, si no de cuándo lo leí y compré. Con otros objetos, supongo que pasa esto, también: comentas cómo y dónde lo conseguiste, y el hecho de contar esta historia te ayuda a averiguar cuál es la tuya.

Esta idea se desarrolla más en el libro que ahora está entre los más vendidos de Amazon: La magia del orden de Marie Kondo. Es un buen libro sobre cómo crear de la limpieza un hábito y de hacer tu casa un espacio agradable en el que vivir.

Regalas a alguien que pueda usar. Repartir algo que disfrutaste te ayuda a aumentar tu felicidad –o al menos, así experimento cada vez que me deshago de algo que ya no quiero tener. Además, contribuye a la limpieza de tu hogar.

4. Vuelves a conectar con amigos del pasado

Quedé con una amiga de Tortosa que hacía quizá 10 años que no veía, para darle uno de los libros que colgué en Facebook. O quizás habíamos coincidido alguna vez que volví a visitar los mejores amigos de mis padres de Tortosa, y que cada año vienen a casa por Sant Esteve.

Pero no habíamos quedado para charlar y tomar algo desde hacía mucho tiempo. Mi familia y yo nos mudamos de Tortosa cuando yo tenía 6 años.

Repartir aquello que no quieres puede reconectarte con alguien que, quién sabe, te puede ayudar a tomar decisiones. O presentarte oportunidades. Hacerte ver cuáles son tus prioridades y quizás, reflexionar sobre algunas cosas que has hecho estos últimos años.

5. El Feng Shui, una ciencia metafísica

Mientras iba leyendo el libro de Marie Kondo, no podía evitar pensar en el Feng Shui y cómo decorar un espacio. A lo que mi experta amiga en Feng Shui me corregiría indicando que es una ciencia metafísica.

Mi amiga Cássia tiene su propia consultoría de Feng Shui. Si eres de Barcelona y buscas a alguien que haga el Feng Shui de tu casa, piso o despacho, puedo poneros en contacto. Ella afirma, en este documento que ella escribió y con el que inicia la consultoría con sus clientes, que “hacer vacío es una tarea gratificante, nos libera de las innumerables cargas que nos obligan a llevar una mochila llena y pesada a nuestras espaldas, así como de esquemas mentales esclavizantes para llenar sueños de luz y virtud.”