Amazon y las condiciones laborales: equilibrio vida-trabajo

Amazon y las condiciones laborales: equilibrio vida-trabajo

A raíz de éste artículo, sobre las condiciones laborales de Amazon, ha habido mucho revuelo en relación a la conciliación de vida y trabajo –no sólo de los empleados de Amazon, y de la situación personal que cada lector ha podido sentir a lo largo del artículo.

Cuando empiezas a trabajar en una empresa como becario, tienes menos tareas a tu cargo porque éstas ocupan más horas en tu día laboral. A medida que pasan los meses, el tiempo de cada tarea se disminuye, y para ser más productivo con tu tiempo, te responsabilizas un mayor número de tareas.

Entonces –con suerte— a los 6 meses pasas de becario a contrato a tiempo completo. Y empiezas (o continúas) tu camino profesional en esa empresa por unos años. Y empiezas a enfrentarte a más responsabilidades que desafían tu vida personal aún más:

1. El empeño de encontrar el equilibrio entre vida y trabajo.

Una semana laboral completa es de 40 horas. El salario es directamente proporcional a la posición en la que estás contratado.

En Amazon, la semana laboral, como mínimo es de 80 horas (normalmente llegando a las 100 horas). Esto quiere decir que 40 horas semanales sería una media jornada. ¿Te imaginas?

La vida de estos empleados, entonces, está completamente dedicada a la empresa. La vida laboral absorbe la personal.

Pero en caso de que tengas un contrato de 40 horas semanales, la mayoría de empleados terminan trabajando desde casa, cuando ya llevan horas fuera de la oficina. O incluso los fines de semana, respondiendo algunos emails.

Los autónomos pueden tener reuniones los sábados y/o domingos. Y no cobran por ello.

¿Existe la semana laboral de 40 horas, realmente? ¿Hay equilibrio vida laboral y personal? ¿O es un falso mito?

2. Las empresas deben ser sinceras con sus condiciones laborables.

Amazon está siendo sincero: lo comunica y también sus trabajadores. Mira éste también, se la ve motivada. Amazon expone sus condiciones de trabajo como son y hay gente que está de acuerdo. Si no, ¿cómo se aguantaría con cero trabajadores?

Se les conoce como A-players: son los trabajadores más competitivos. Son los que son capaces de sacrificar su vida personal (y familiar) por el trabajo. Las empresas que buscan este tipo de trabajadores exigen igualdad: no quieren que un trabajador esté hasta las 9pm a la oficina mientras su compañero sale a las 5pm para ir a recoger a sus hijos a la escuela y trabajar desde casa. No sería justo para los que se quedan a la oficina.

Amazon exige igualdad entre todos sus A-players. Y ellos mismos predican sus sentimientos en la empresa: “o lo odias o lo amas, no hay un espacio intermedio.” “O estás hecho para esto, o no te adaptas.”

3. Las empresas deben ser justas con el salario.

Ya que sacrificas más horas de tu semana en el trabajo, al menos la empresa compensa con el salario.

La empresa ya sabe qué tipo de trabajador busca: en lugar de ignorar los hechos, debe ser claro con lo que exige. Como el caso de Jacqueline en Yahoo!, cuando Marissa Meyer prohibió trabajar desde casa, por lo que Jacqueline viajaba diariamente de Nueva York a California ¡y con familia e hijos! Y seguro que hay casos más extremos.

Y claro, las empresas también deben compensar la posibilidad de burnout o incluso de problemas de salud por la falta de sueño con un buen salario. Como trabajador, es muy importante cuidarse, meditar y tener paz interior para tener mayor productividad: dormir 8 horas es la nueva competitividad laboral. Ahora no se exige sólo hacer un buen trabajo: sino también hacerlo en menos tiempo y de calidad, porque la gente rica duerme más y los pobres duermen menos. Por eso los ricos deben sacar tiempo del otro tercio de su día: el ocio.

Pero también es conocido que llega un punto en que más dinero no nos hace más felices: por más que ganemos, la motivación viene de otras fuentes. Y como personas, debemos saber cuál es el máximo que debemos exigir de nosotros mismos.

4. El poder lo tienen los trabajadores.

Los trabajadores que no estén satisfechos con su vida laboral (y falta de vida personal), tienen un sencillo paso a hacer: que se despidan. Si no están dispuestos a sacrificar su tiempo en otra empresa, deberían irse. Sin más: hay mucho donde escoger (de ahí la foto principal: escoge la fruta que más te guste).

No hay nada malo en ambos casos: quedarse o irse de la empresa. Hay trabajadores que deciden quedarse y exponen su versión de los hechos (que pueden, o no, ser convincentes).

Pero la clave está en tomar la decisión difícil, y una vez analizadas las razones, ir a por todas con la decisión tomada sin plantearse más dudas. Y si surgen, deja que se vayan: en su momento ya tomaste la decisión.

De todos modos, ¿De qué otro modo triunfaríamos en el trabajo si no fuera con pasión y esfuerzo? Cada uno elige si invertir este tiempo a una empresa (A-players = intrapreneurs) o para sí mismos (entrepreneurs), según lo que le haga más feliz, porque al fin y al cabo, los trabajadores que sacrifican su vida personal no quieren ganar dinero (tampoco tendrán tiempo para gastarlo): el trabajo en sí les ofrece la realización personal que buscan.

Fotografía de Ingrid Ribas