Esto es lo que frena tu carrera profesional

Esto es lo que frena tu carrera profesional

Cuando buscas un trabajo por primera vez, o estás cambiando de empleo porque quieres dar un giro radical a tu carrera profesional, habrá muchas piedras que impedirán que avances en tu camino con seguridad.

De estudiantes, decíamos ‘puede que sea una gran persona, pero es un profesor terrible‘. Ésta era la forma educada de criticar a un profesor al que no soportabas y que ojalá se encontrara mal el día que te tocaba su clase.

A medida que nos hacemos mayores, trasladamos esta crítica al resto de personas que hemos ido encontrando a lo largo de nuestras vidas: no sólo a profesores.

Para un compañero de trabajo, la adaptación sería algo así: ‘Es agradable, pero no es nada profesional‘. Puede que esa persona sea encantadora. Que te guste hablar con ella y que le pidas para ir a comer contigo. Pero parece que nunca da el máximo en el trabajo.

O puede que esa persona seas tú. Puede que incluso no haga falta que te lo digan los demás: ya sabes que no estás dando tu máximo en el trabajo. Y tú, mientras, piensas en otros proyectos que tienes en mente.

De hecho, hay una serie de eventos desafortunados que van a retener tu carrera profesional:

1. No sabes qué industria escoger. A qué sector te vas a dedicar. Esto es sólo una excusa para no empezar a trabajar: buscas demasiados números. Tendencias, crecimiento de mercado, empresas relacionadas con el sector. Mientras está bien tener claro en la industria en la que quieres trabajar, no le des demasiadas vueltas al asunto o solamente vas a quedar sumergido en CAGRs de industrias productos de los cuales ni tan sólo consumes.

2. No aceptas un empleo. Ya sea porque crees que estás más cualificado para ese trabajo en cuestión y sería algo de lo que no estuvieras especialmente orgulloso de poner en tu currículum. O porque crees que no tiene nada que ver con lo que quieres llegar a dedicarte. O porque te ofrecen un trabajo como autónomo y no sabes si quieres dar el paso a hacer freelancing o continuar con un trabajo de nómina fija. Acéptalo, gana dinero por un tiempo. Luego, si te ofrecen algo mejor, ya cambiarás. O no. Quizás descubres tu pasión con este nuevo trabajo.

3. Sigues a los demás. La mayoría de compañeros de tu universidad han seguido un camino y han entrado en una misma industria o empresa. Por inercia, tu también. Mientras esta puede ser una decisión atractiva para tu currículum -o quizás no, quién sabe- descubres que no es el lugar indicado para ti. Quizás porque tu personalidad no casa especialmente bien con este tipo de trabajo. O bien, porque el entorno de trabajo no es el ideal para ti. O bien esto ya te hace feliz. Lo que debes tener claro, es que debe ser algo que hayas hecho por ti mismo.

4. Confías demasiado en tu currículum. Crees que tienes una marca personal suficientemente fuerte como para venderse por sí sola. Cuando en realidad, debes esforzarte a diario y humildemente mostrarte entusiasta con las nuevas oportunidades que tengas a lo largo de tu carrera profesional. Preséntate como eterno estudiante, en lugar de gurú de algo.

5. Te rodeas de gente tóxica. O más bien, que no se preocupen ni quieran mejorar tu progreso profesional. Son de difícil identificación, si no eres intuitivo -en Myers Briggs, puedes clasificarte o bien en intuitivo o en sensorial- ya que puede que te des cuenta cuando ya sea un poco tarde. En especial, si entras dentro de la categoría de NF’s, se te da mucho mejor calar a la gente, ver qué intenciones tienen. Puedes apartarlas de tu camino, o tratar de buscar sinergias -ya que también podéis beneficiaros mientras el contacto sea breve.

6. Escuchas demasiado los consejos de los demás. Parece que todo el mundo sabe lo que deberías hacer. Todos tienen claro el camino que deberías seguir: ignora a éste tío. No hagas esto. Acepta este empleo primero, aunque no te guste…

Etcétera.

Puede que todas estas alternativas sean buenas para ti, pero deberías escogerlas porque tú realmente crees que es lo que debes hacer para seguir con tu carrera profesional. No porque te lo digan los demás.

Ya sea tu familia, que son los que más te quieren. Pero tanto amor y control puede llegar a ser nocivo: tú has estudiado esto y te lo hemos pagado. Nos debes que ahora busques un buen trabajo. O tus profesores: sigue por este camino, te va a ir bien.  

Ya sea empezando tu carrera profesional o redireccionandola, estás en desventaja: quizás sea porque las empresas saben lo que quieren, lo que están buscando mientras tú aún no sabes lo que quieres ser.

Debes creer lo suficiente en ti como para convencerte, a ti primero, de que eres capaz de tomar este paso: pero sin olvidar el punto 4. Y luego, convencer a tu entorno -familiares y empresas.

De lo contrario, tu vida profesional estará frenando tu vida personal.

Fotografía principal de Ingrid Ribas