El ciclo de vida de un blogger o por qué fracasan los blogs

El ciclo de vida de un blogger o por qué fracasan los blogs

Leyendo blogs y escribiendo éste mismo desde hace más de un año, ha hecho que me dé cuenta de una tendencia idiosincrásica generalizada en los bloggers.

Lo llamo ciclo de vida asemejándolo así al ciclo de vida de un producto, pero desde el punto de vista de un escritor online. Y es inversamente proporcional al ciclo de vida de un producto: el número de bloggers es muy alto en las primeras fases y disminuye con la madurez del blogger.

Las primeras etapas –para los frikis de la estadística– tienen una mayor muestra, por lo que la diferenciación de éstas es más fiable y menos variable. A medida que el tiempo transcurre, el número de bloggers es menor.

La variable tiempo en el gráfico (línea horizontal) tiene un margen de variabilidad muy elevado, ya que el tiempo viene condicionado por la frecuencia de posts que el blogger publica y su disposición a hacerse preguntas a sí mismo, sobre la redirección de su blog.

Sólo unos pocos consiguen pasar la barrera temporal hacia los siguientes ciclos de vida. No lo defino como último ciclo porque espero y deseo que haya más. Quién sabe. Está en manos de los más expertos definir posibles siguientes etapas.

Me cuesta escribir (y publicar) este post. Porque puede parecer pretencioso. Pero lejos de querer minimizar el trabajo y esfuerzo de muchos bloggers, quiero exponer este tema como una autocrítica personal. Como blogger, me veo constantemente amenazada por el factor de pasar desapercibida, de entrar en un bucle de escritura que no genera valor por sólo tener el puro placer de publicar y recibir visitas, usuarios o más suscriptores. Generar contenido no implica generar valor.

Como herramienta de autocrítica quiero compartir las fases que he definido en el ciclo de vida de un blogger para, afortunadamente, seguir retándome hacia nuevos caminos como escritora y salir de un bucle (si es que alguna vez he llegado a estar dentro) de pura generación de contenidos sin valor.

Empezamos con una fase cero en la que un nuevo blogger empieza a escribir posts cortos. No tiene demasiada soltura y a duras penas escribe 300 palabras por post. Mira mi primer post. Aún recuerdo el horror de estar escribiendo patosamente lo que parecía una eternidad y luego descubrir que sólo había escrito 300 palabras. No era por falta de experiencia. Había escrito antes: incluso 1.000 palabras de un tirón. Pero por algún motivo, esas palabras me asustaban. Iban a estar compartidas a vista de quien quisiera bajo mi marca –por mi propia elección. Y bendito el día que tomé esa decisión.

Después de los preliminares, vienen las 5 fases más destacables:

1) BLOGGERS TÉCNICOS

Para empezar, hay que tener un tema claro. Un propósito sobre el que e escribir. Una vez superada la fase cero, el blogger se centra en temas de SEO, SEM y Google analytics. O sobre cómo crear un blog.

Quizás no escribe sobre ellas, pero las utiliza de un modo intensivo para concretar mejor su nicho de mercado. Facilita información técnica a otros nuevos bloggers, que están aún en su fase cero, o proporciona soporte y/o ayuda a negocios o emprendedores con necesidad de servicios especializados.

Otro de los temas que hablan los bloggers técnicos es de los soportes que utilizan: wordpress, blogger, typepad, etc. contrastando todas las plataformas posibles y dar una conclusión imparcial sobre el tema, adaptada a las distintas necesidades de cada persona, por ejemplo.

2) BLOGGERS CONSEJEROS

Aparece, una vez ganada más confianza en dos aspectos 1) agilidad en escribir –se superó la barrera de las 300 palabras– y 2) experiencia acumulada en temas técnicos para dar paso a la etapa de la opinión personal.

El fin utilitario de escritura que predominaba en la primera fase va en detrimento con la aportación de criterio e intuición personal.

La mayoría de posts son sobre cómo bloggear, cómo escribir, generar hábitos y, normalmente el blogger da su opinión al respeto.

3) BLOGGERS DE CATEGORÍAS

Para generar una creación de contenidos más planificada –y así ahorrarse el pensar un nuevo tema para crear, semanal o mensualmente– el blogger genera una categoría que va a publicar de modo consistente.

Ese apartado es escogido a libertad del blogger: el nombre, el tema y la frecuencia de publicación. Esta generación de categorías demuestra su capacidad de planificación, cuando ya empieza a tomarse la consistencia de publicación como algo serio.

Por ejemplo, yo comparto cada mes lo que he leído. Escogí este tema porque es algo que me apasiona –y que literalmente, la mayor parte de mi tiempo libre se invierte en esto: leyendo. Al menos sé que tengo un post al mes asegurado. Y quieras o no, reduce un poco el estrés de publicación.

4) BLOGGERS DISCURSIVOS

He tenido problemas en definir este tipo. Querría usar la palabra ranten inglés, que significa algo así como bronca o discurso rimbombante como sustantivo.

Un ejemplo de este tipo de posts es este que escribí hace poco. Me di cuenta en seguida, antes de publicarlo, que era una simple queja. Pero de todos modos, como era algo que quería comunicar y que estaba en línea con carreras profesionales, decidí compartirlo.

Generan debate. Facilitan la empatía, porque estás empezando a compartir tu opinión y tus ideas respecto a un tema. Los lectores pueden tener ese momento de “¡yo he pensado lo mismo!”.

5) BLOGGERS PERSONALES

Estos bloggers desafían nuevos retos. Ya sea creando negocios y/o nuevas oportunidades online. O bien publicando en medios offline: como prensa o editoriales. Pero sobretodo, siguen cuidando su blog, que es el medio de comunicación por el que empezaron.

Es la fase más difícil. La que da más miedo. Quizás porque estamos acostumbrados a mantenernos de incógnito. A tener miedo de lo que se dice de nosotros, de lo que se comparte online bajo nuestro nombre… Por algún motivo eso se ve como algo negativo cuando en realidad, es liberador: tú decides lo que se publica de ti en internet.

Pero ahora bien, cuando quieres hacerlo bien, hay que ser sincero al 100%, llegar a tocar temas que quizás creen conflicto contigo a la hora de hacer click a “publicar”.

Por ejemplo, este es mi post preferido de Penelope Trunk –ya sabéis lo mucho que la admiro– y si lees atentamente el post, puede que llores y aplaudas el coraje de esta escritora. O puede que la odies por ser tan insolente y compartir detalles mórbidos de su vida. Pero de un modo u otro: te acordarás de que ha movido algo en tu interior. Consiguió casi 400 comentarios en ese post.

Y aquí es donde pocos bloggers llegan.

 

CONCLUSIÓN

No hay camino bueno o malo: quizás un blogger quiere quedarse en la primera fase. Y eso está bien: porque es una decisión que ha tomado. Lo importante es que el blogger sea consciente de su proceso de evolución y se identifique en una fase.

Un blogger puede escalar a la cuarta fase en 2 años. Puede pasar 5 años en la primera fase y decidir luego subir a una siguiente fase. O saltarse fases y pasar directamente al nivel personal.

Pero el blogger que salte esas fases del medio, perderá una gran oportunidad: los lectores no verán su evolución como blogger. Los lectores no podrán recurrir posts más técnicos e informativos –que quizás detectaron fácilmente vía SEO buscando en Google– antes de que escribiera algo personal.

No pasa nada, pero gran parte de la creación de confianza entre dos personas es de ver el crecimiento evolutivo de ambos, para llegar al final, a una fase más personal, donde el blogger combina todo ese conocimiento adquirido a lo largo de las fases con su vida personal.

 

Escribí Emprender tu Marca Personal con la intención de poder llegar a ser más personal. Y poder, de algún modo, entrar en la última fase del ciclo de vida. En el libro no sólo hablo de herramientas de marketing y autoconocimiento para  ayudar a los lectores –independientemente de la edad que tengan– sino también a orientar su propia carrera profesional combinándolo con mi experiencia y situaciones personales.