Practicar y mejorar tu voz como escritor

Practicar y mejorar tu voz como escritor

Estos trucos sirven tanto para aquellos que quieren ser escritores tanto como para los que sólo quieren mejorar su escritura (sin llegar a ser escritores). Porque, al igual que con la capacidad de hablar, escribir es la segunda herramienta de comunicación con las personas, con las que nos relacionaremos, entablaremos amistad o incluso haremos negocios.

La capacidad de saber escribir se centra en la calidad de lo que uno escribe en cada frase. Cada frase debe tener un propósito de estar escrita. Por lo tanto, la cantidad en un escrito no implica calidad. Si es más breve, mejor.

Escribiendo bien, no sólo podremos llegar a más personas, sino que también obtendremos más respuestas.

¿Te acuerdas de los exámenes de historia de la escuela? Lo mejor es cuando te dejaban un espacio limitado para contestar porque la pregunta era concreta. En cambio, había exámenes en que la pregunta no era ni pregunta. Era una simple frase con dos puntos “Cuéntame la Revolución Francesa” y espacio ilimitado. Podías tirarte toda la hora del examen contestando sólo esa pregunta si tenía 5 puntos para sacar un 5 al examen final. Fin.

Pues bien, en el mundo real, escribir bien te ayudará mucho más que para sacar buenas notas como cuando estabas en el colegio. Tanto como blogger (aprender a escribir mejores posts) como para tu carrera profesional (trabajes de lo que trabajes) es fundamental que encuentres tu voz como escritor. Y aquí te propongo una lista de cosas prácticas que puedes utilizar tú para mejorar tu escritura mientras encuentras tu voz o estilo como escritor:

1. Envía más emails.

Muchos dicen que el email va a morir temprano. Yo no lo creo. Hay demasiados usuarios y funciona demasiado bien para que sea obsoleto a corto plazo. Pero quién sabe. Quizás se inventan un nuevo sistema de mensajería que prescinda de utilizar ordenadores. Pero por el momento, el e-mail es la herramienta básica de conexión con la gente del trabajo, amigos y conocidos.

Practicar escribiendo más emails te va a ayudar enormemente. Al tener un lector concreto (la persona a quien le envías el email) es mucho más fácil escribir de una forma más informal (o formal, depende del contexto) y con voz propia.

Es más, escribiendo emails también permite entrenarte para permanecer calmado en una situación de estrés o enfado. Porque así sabrás como reaccionar a tiempo. Mi padre dice que en situaciones de enfado, hay que contar hasta 10.

2. Escribe más cartas.

Como en la película Greenberg. El protagonista escribe letras a mano en todo momento. Luego las pasa a ordenador. (Increíble película. Greta Gerwig es fantástica).

Escribir cartas a mano es una forma bella de mantener viva la conexión de la palabra escrita con tu cerebro. Del mismo modo que el lector disfruta de un texto escrito (como narra Roland Barthes en The Pleasure of the Text), como escritor, cuando escribes a mano estás en conexión con tu corazón. Bueno, al menos nos pasa a los zurdos. Ya que el corazón está a la izquierda.

3. Twittea más.

Enviando un solo tweet a alguien que no conoces en persona, puedes generar vínculos de alto impacto.

¿Por qué ha tenido tanto éxito Twitter? Limita los caracteres escritos. Incentiva el diálogo dinámico. La agilidad en la conversación. Tienes más probabilidades de ser leído, ergo de ser contestado, contra más limitado sea el espacio en que puedas escribir.

Por ejemplo, yo no conocía a Pau Garcia-Milà en persona. Pero contacté un día con él por Twitter. Tenía mi manuscrito del libro, la editorial ya me lo había aceptado y le pedí de forma directa y concisa si él quería ser la persona que escribiera el prólogo del libro.

¡Aceptó! Ahora el prólogo de mi libro está escrito por él. Y todo gracias a enviarle un mensaje con mi propia voz.

4. Escribe más posts.

No te pases de las 800 palabras por post. De hecho, escribe 800 y luego edita tu escrito eliminando un 20%. Esto te dejará un post de 600 palabras.

Trata de aplicar este consejo en unos cuantos de tus posts, y analiza si has mejorado de algún modo tu escritura, si te sientes más cómodo con los últimos posts o si, a nivel de audiencia, se han dado cuenta de la mejora, les están gustando más los posts cortos y han participado y comentado más en tu blog.

5. Lee en voz alta.

Si te aburres leyendo, es que lo que has escrito es muy pesado y aburrido.

Edita lo que has escrito. Hazlo más conciso y claro.

¿Cuál es el mensaje que quieres transmitir con tu escrito? ¿Qué respuesta quieres obtener de tu lector?

Si quieres que te respondan un e-mail, no les escribas tu vida. Plantea un problema en concreto con en el que te encuentras y haz la pregunta concreta referente a ese problema que quieres que tu lector responda.

Sólo así obtendrás respuesta. Por lo contrario, tu email se perderá en el olvido si tiene más de 500 palabras y ninguna pregunta concreta.