Técnicas para saber qué estudiar o decidir qué hacer tras la universidad

Técnicas para saber qué estudiar o decidir qué hacer tras la universidad

La transición de la escuela y/o universidad al mundo laboral es la más difícil de todas.

Porque ambos mundos no tienen nada que ver en cómo funcionan. Los buenos estudiantes no tienen por qué terminar siendo buenos trabajadores. Los malos estudiantes no tienen por qué terminar siendo malos trabajadores.

De hecho, no hay nada que garantice esta correlación. Ni que la desmienta.

La única herramienta (y con toda seguridad, la más importante) que te va a ayudarte en el mundo laboral (y en tu vida personal) es, el autoconocimiento. Y es sumamente complicada. Lo sé. Porque yo aún estoy en proceso de autoconocimiento. De hecho, es algo que vas a tener que trabajar toda tu vida, porque nunca llegas a la meta. Y para la gente mayor, es mucho más difícil autoconocerse, si nunca han buscado la respuesta en sí mismos. Por esto recomiendo a todos los jóvenes, a vosotros como lectores y a la generación Z (los que cambiarán el sistema educativo), que lo hagáis.

Al salir de la universidad y de la zona segura de estudio: un camino que siempre ha venido marcado y en el cual nunca hemos tenido que elegir, el autor Dan Ariely narra en su libro Predictably Irrational: The Hidden Forces That Shape Our Decisionsel fenómeno de paralización que sufrimos cuando tenemos miles de opciones delante de nuestras narices.

Al tener tantas opciones, nos paralizamos. No actuamos. Y no tomamos ninguna decisión.

Mis consejos:

1. Actúa y decídete por algo. No importa si es la correcta, pero actúa. 

No procrastines. Sobre todo pensando que antes deberías auto-conocerte. Olvídate de los libros de autoayuda y actúa. Toma decisiones. De este modo, aprenderás más de ti mismo que buscando por otras vías más pasivas.

Oblígate a tomar un empleo, el que sea. De otro modo solo estás procrastinando.

2. No seas el más trabajador de la escuela.

No te dará tiempo a desarrollar tus aficiones. Ni de autoconocerte (procedimiento el cual es básico para tu marca personal y poder encontrar tu pasión).

Lo dicho anteriormente: sacar las mejores notas no te sirve en el mundo profesional. Seguir órdenes nada tiene que ver con la habilidad ejecutiva, la cual tendrás que utilizar a cada minuto en tu empleo.

3. Cuando te sientas perdido, no vayas a la universidad

Trabaja en lugar de estudiar algo, sólo por el hecho de estudiar. Si no te sientes interesado o motivado, busca un empleo con algo relacionado con lo que te gusta hacer.

¿Te gusta la literatura? Trabaja en una librería. O una editorial.

¿Te gusta la radio? Aplica para trabajar como ayudante, de lo que sea, pero en una emisora.

Ir a la universidad sale caro si no te lo puedes permitir.

Si te encanta aprender, no necesitas un grado para aprender sobre algún tema. Simplemente devora libros, asiste a actos relacionados con aquello que te gusta, etc. Tú lo haces posible. No por medio de un certificado.

Además, depende de qué grado escojas, te va a hacer menos empleable, no más: por ejemplo, un grado o un doctorado en humanidades.

4. Acepta que cometer errores es un buen movimiento para tu carrera profesional.

Aunque pienses que lo tienes claro y que estás haciendo lo correcto, quizás dentro de un tiempo cambias completamente de opinión. Porque quizás descubres algo de ti que no sabías. O experimentas una nueva pasión.

La clave está en admitir que la vida adulta nos asusta, porque no hay un camino claro hacia el éxito. Un posgrado o una carrera universitaria no ofrecen una rápida solución a los miedos de la edad adulta.

En su lugar, debemos estar agradecidos a la oportunidad de perdernos, equivocarnos. Esto significa que vivimos nuestra propia vida, porque tomamos las decisiones por nosotros mismos. Personalmente, sean correctas o incorrectas (si existe algo como tal). Tenemos que admitir la realidad de nuestra vida. Y tomar decisiones.