8 pasos para hacer mejores preguntas

8 pasos para hacer mejores preguntas

Hacer preguntas es una habilidad infravalorada hoy en día.

No porque tengamos vergüenza o porque aún sigamos creyendo que es mejor decir que sí a todo lo que nos diga el jefe en el trabajo o el profesor en las aulas. Todo lo contrario. Los tiempos han cambiado y ahora dudamos de la credibilidad de lo que alguien dice en todo momento.

Un momento de duda en su forma de hablar, en su respuesta, y adiós credibilidad.

Entonces es cuando vamos en busca a las palabras de nuestro querido sr. Google.

Pero esta facilidad de encontrar respuestas nos ha atrofiado en otro sentido. Obtenemos respuestas tan fácilmente y sin esfuerzo, que no queremos ir más allá. Nos quedamos con la primera respuesta que recibimos.

Lo ideal es que escarbemos en esa pregunta inicial. Que sigamos preguntando el por qué. Y por qué. Hasta encontrar una respuesta que sea satisfactoria. Y que nos toque la fibra sensible.

En el post de hoy comparto una lista de cosas que podemos hacer para agilizar la búsqueda de las mejores preguntas. Porque siempre obtendremos una respuesta (satisfactoria o no), pero la clave está en hacer buenas preguntas. Seguro que ya lo habrás escuchado miles de veces. ¿Pero cuántas lo has puesto en práctica?

1. Rodéate de gente curiosa. 

Aprende de su forma de pensar, de razonar y hablar. Cuando entiendas el proceso en que sus pensamientos fluyen (a medida que los dice en voz alta) aprendes la conexión de ideas de los demás. Es maravilloso ser partícipe de estas conexiones. Luego tú atas tus historias con las suyas. Y así sucesivamente, hasta que tienes una extensa red de puntos de conexión que pueden ayudarte a formular mejores preguntas.

Ya sea entre tu grupo de amigos, gente que acabas de conocer en un bar o a las 4 de la mañana saliendo de una discoteca. Hay gente interesante por todos lados.

Cómo hacer mejores preguntas nur costa

2. Piensa creativamente. 

La competencia de hacer preguntas es un activo más importante que la de dar respuestas. Hoy en día, las respuestas ya forman parte de un commodity. Están por todos lados.

Siendo creativo con tus preguntas es como te diferencias del resto. Lanza preguntas constantemente.

Como por ejemplo: ¿podemos producir ropa que no esté fabricada en países como la India o Tailandia? Esta cuestión, replanteándola con muchas más preguntas, puede llegar a fundar una empresa de complementos de moda a base del 3D printing, como esta empresa.

De hecho, las imágenes contienen productos de esta empresa. Donde el diseño y la producción completa de estos complementos se hace a través de formato digital y de una impresora de 3D. Y los fundadores se conocieron saliendo de un club a las 4 de la mañana.

3. Las preguntas mejoran con información.

Tu primera pregunta será sin información previa. Por eso, es importante que sigas preguntando. Porque a medida que te vayas informando tras tu primera pregunta, podrás formular una siguiente que valdrá mucho más. Y la siguiente, aún más.

Absorbe toda la información de tu alrededor y verás cómo tus preguntas irán mejorando comparadas con las anteriores.

4. Pregunta cosas que te apasionen.

La pasión es lo más importante. Con autoconocimiento, conocerás tus habilidades y tus limitaciones. Siendo consciente de éstas, podrás hacer mejores preguntas.

Si es la moda, pregunta cómo puedes mejorar la industria de la moda. El planeta, la contaminación o el trabajo infantil.

Si te gusta la industria de la música, qué puedes hacer para mejorarla.

Y así sucesivamente, con tu interés personal.

5. Haz preguntas a lo largo de una conversación, no al final. 

Si te esperas al final, es obvio que no te interesan las respuestas. Si las haces durante la conversación, puedes redireccionarla hacia una zona que te interesa. Y así disfrutarás mucho más como partícipe.

Y podrás ver los detalles y la importancia de cada palabra que el narrador escoge. Porque todo tiene una razón de ser. Como el logo de la empresa impreso en la pulsera diseñada en 3D.

Cómo hacer mejores preguntas nurcosta

6. Cuando estés perdido, haz preguntas. 

No hay nada mejor que aprovechar momentos de pérdida de rumbo para hacer preguntas. Esto es aplicable tanto en una conversación de la cual has perdido el hilo o a tu vida en general, cuando has perdido el rumbo de tu carrera profesional.

No hagas preguntas generales. No valen la pena: son como las primeras preguntas que hacemos en Google. Nadie te las responderá. Incluso cuando recibo comentarios en éste post sobre: ¿qué me recomiendas? no lo respondo. Porque no puedo responderlo. Nadie tiene la solución a una pregunta tan general.

Indaga más en tu interior. Sé vulnerable para preguntar aquello que realmente te duele personalmente. Busca en los detalles.

7. Escucha las preguntas de otras personas para mejorar tu técnica. 

Bench-marking aplicado a las preguntas, en otras palabras.

En una sala llena de personas es fácil, porque puedes escuchar respuestas de los demás en el momento.

Pero trata de aprovechar esta fluidez de conversaciones para cuando estés solo/a en una conversación.

8. Pregúntate sobre tu carrera profesional.

Piensa en tu vida como un seguido de preguntas: algunas tienen respuestas (te gusten o no) y otras están por responder. Explora nuevas preguntas hasta que encuentres, quizás, tu nueva pasión.

Porque volviendo al punto 4, con las cosas que te apasionan, es cuando podrás hacer preguntas específicamente buenas e interesantes.

Últimamente he estado preguntándome muchas cosas sobre el aspecto físico y los juicios prematuros, porque personalmente quiero hacerme un piercing en la nariz.

O he escrito mucho sobre el proceso de escribir y de convertirse en blogger profesional, porque juego con la idea de querer dedicarme profesionalmente a ello.

O sobre la felicidad (o la ausencia de ésta) para tener una vida interesante. Y sobre las tendencias en el mundo, porque quiero mantenerme interesante.

Pregúntate. Porque seguro que tú tienes la respuesta.