Cómo establecer conexiones, conocer gente y que te recuerden

Cómo establecer conexiones, conocer gente y que te recuerden

No se trata de a quién conoces tú. Si no, de quién te conoce a ti.

De qué te conocen. Por qué.

Primero hay que entender el concepto de conexiones. Para qué sirven y cómo van ayudar a contribuir a tu carrera y a la de los demás.

Tener conexiones no significa conocer a fondo a toda la gente con la que te vas relacionando a lo largo de tu vida. Yo prácticamente no conozco a la mayoría de todos vosotros. Probablemente no hayamos hablado nunca. Y quizás, es la primera vez que me estás leyendo. Pero mientras lees, es muy probable que vayas teniendo una idea de quién soy yo, sin haberme conocido en persona.

Si sabes lo que haces y por qué lo haces, no tienes por qué conocer a todo el mundo. Probablemente ya no tendrás que ir a eventos de networking, porque sin salir de tu casa, te conocerán por lo que haces. Y no haces perder el tiempo a los demás.

A partir de ahí, podrás empezar a tener tu pirámide de amigos. O conocidos. Digo pirámide y no círculo para honrar a Gladwell, que escribió The Tipping Point. No tenemos círculos de amigos: formamos pirámides conectadas entre sí, donde cada punto de la pirámide es la cumbre de otra nueva pirámide.

Obviamente no podrás conocer a toda la gente del mundo. Wheezy Waiter te lo cuenta en este vídeo. Tardarías más de 865 años a presentarte a toda la población de China. Esto sin contar con toda la población que irá naciendo a lo largo de estos 865 años sólo en China. A nivel mundial, tardarías 4.518 años.

Por lo tanto, no se trata de la gente que tú conozcas. Sí, por muy mal que pueda sonar. Conocer a todo el mundo requeriría una infinidad de tiempo que no estás dispuesto a invertir, porque tienes tus propias cosas que hacer y seguir tu vida. Como el resto de todo el mundo. Por lo que sólo tendrás la posibilidad de conocer bien a un pequeño grupo de gente.

¿Cómo lo haces para conocer a toda esta gente especializada, interesada en lo que haces?

No haces nada. Simplemente esperas. Esperas mientras compartes tus ideas por todas partes para que ellos te encuentren.

Por esto me encanta WordPress, o cualquier otra plataforma online que te permita compartir tus ideas.

Pero, ¿cómo puede contribuir todo esto a mi carrera profesional?

  • Te permite aprender nuevas áreas de trabajo en la industria que te gusta. En mi caso, descubrí las capas del Marketing gracias a 2 prácticas que realicé en los últimos dos años de carrera universitaria. Pensaba que el marketing es una especie de engañabobos. Vamos, sólo la parte de publicidad. Pero me di cuenta que hay mucho más: investigación, comportamiento del consumidor, psicología, estrategia, etc. Y ahí fue cuando me enamoré del marketing.
  • Aprendes métodos fáciles y rápidos de trabajo. Cuanta más gente conoces, mejor podrán aconsejarte de a quién acudir si tienes problemas. Te conectan en persona. O vía email y/o Twitter. Viva la tecnología. No hace falta ni que viváis en el mismo país. Esto ahorra tu tiempo y el de los demás. Por lo que estableces nuevas conexiones para que alguien pueda usar tus conocimientos. Y esto enriquece a ambas partes de la conexión.
  • Puedes conseguir empleo. Al exponerte al mundo, más gente te reconocerá por lo que haces y tendrás más ofertas de trabajo. Sólo por el hecho de estar escribiendo este blog he recibido ofertas laborales. Es una de las ventajas de ser blogger.

Antes que todo esto, hay que hacer algo. Hay que ser un experto en un tema para ser recordado.

O si no, como mínimo, hay que ser apasionado. No sólo un apasionado de la vida (lo cual celebro) sino también un apasionado del arte. De tu arte.

Todos creamos arte, de algún modo, con las herramientas que se nos han ofrecido o que hemos decidido descubrir y/o experimentar por nuestra cuenta.

Bien, pues aprovéchalo.

Muestra al mundo lo que sabes hacer. Comparte tu arte. Y las conexiones vendrán solas.

Por supuesto, también tienes que esforzarte. Darte a conocer. Pero resultará ser una pequeña parte de lo que es tu arte.

Entonces, ¿cuánto hay que esperar, para que veas que tú tienes tu propio poder para darte a conocer?

Fotografía principal hecha por la fotoperiodista Ingrid Ribas