Guía para seguir tus hábitos

Guía para seguir tus hábitos

Algunos de vosotros pensaréis que mantener hábitos a diario nos esclaviza. Otros creeréis que los hábitos nos liberan de tomar decisiones en cada momento. Por ejemplo, cuando te levantas, te liberas de todas las decisiones que parecen menos importantes a lo largo del día: ¿me lavo los dientes? ¿me ducho? ¿preparo el desayuno? ¿tomo café?

Todas estas decisiones se toman en nanosegundos porque son automatizadas e intrínsecas a nuestra forma de actuar de buena mañana. Por eso, estos hábitos son liberadores. Menos decisiones a tomar.

Por razón alguna, tendemos a identificar los hábitos como algo malo, perjudicial. Pero los buenos hábitos son los que nos hacen llegar al éxito. La acumulación e iteración de todos estos hábitos a largo plazo, diseñan nuestro futuro.

Aquí es cuando se pone interesante: tenemos poder sobre nuestros hábitos. Pero somos únicos, como el resto del mundo. Y nuestra forma de ser tendrá distintas maneras de crear, potenciar y adaptarse a nuevos hábitos. Por esto es necesario tener un conocimiento exhaustivo de nosotros mismos.

Previamente escribí en el blog de los hábitos y de la importancia de éstos a la hora de mejorar nuestra productividad diaria.

Lo más difícil en esta vida es iniciar algo. La segunda más difícil, mantenerlo de forma consistente. Pero es muy probable que tras iniciar algo, nos demos cuenta que no había nada por lo que preocuparse. No había nada de qué preocuparnos, porque es más fácil de lo que nos parecía.

Como paso previo a adaptar o mejorar tus hábitos personales, el autoconocimiento es necesario. No hay una metodología fija para adaptar nuevos hábitos que sirva para todo el mundo. Porque hay distintas estrategias que podemos ejecutar. Pero lo más importante es conocer cómo funcionamos. De este modo, podremos entender cómo, según nuestra forma de ser, podemos construir nuestros propios buenos hábitos.

Sí, podemos leer sobre los hábitos de los demás. Podemos analizar qué hacen e intentar imitarles. Es incluso fascinante perderse en libros como Daily Rituals: How Artists Work de Mason Currey. Yo disfruté mucho leyéndolo. Pero debe llegar el momento en que debemos decidir por nuestro propio criterio. Tomar nuestras propias decisiones acorde con nuestra forma de funcionar.

Te presento aquí una lista de preguntas que te ayudará a autoconocerte:

  • ¿Me despierto temprano por las mañanas? ¿O me quedo despierto hasta tarde?
  • ¿Qué actividades me estimulan? ¿Qué puedo hacer durante horas sin que me aburra?
  • ¿Trabajo en múltiples cosas a la vez? ¿O tengo que terminar una tarea para empezar otra?
  • ¿Qué me gustaba hacer de pequeño? ¿Cuál era mi sueño?
  • ¿Qué prefiero: ahorrar tiempo, dinero o esfuerzo?
  • ¿En qué gasto la mayor parte de mi dinero?
  • ¿Aprendo a través de las personas o prefiero experimentar las cosas por mí mismo?
  • Si tuviera 1.000€ para gastar como quisiera, ¿en qué lo haría?
  • ¿Invierto la mayor parte de tiempo satisfaciendo las necesidades de los demás, o las mías?
  • ¿Soy más propenso a malos hábitos cuando estoy en grupo, o cuando estoy solo?
  • Si pudiese eliminar un hábito en mi vida, ¿cuál sería?
  • Si la gente de mi alrededor pudiese eliminar un hábito mío, ¿cuál sería?
  • ¿Qué hábito me gustaría tener?

Bien. Una vez hayas respondido estas preguntas, no tendrán valor si no extraes el jugo de éstas. Traza las posibles similitudes que surjan de tus respuestas. Analiza qué tipo de persona eres viendo cómo funcionas a diario.

No sé si se trata de una herramienta a la felicidad. Yo misma dudo de qué es la felicidad. Incluso escribí sobre dejar de querer ser feliz, porque lo que realmente quiero es tener una vida interesante, y parece que es un binomio en el que para tener una vida altamente interesante, debes renunciar a cierto nivel de felicidad.

Tendrás tus propias respuestas hacia el éxito para implementar tus propios hábitos, siempre y cuando te mires al espejo.