Por qué "Dedícate a tu pasión" es un consejo profesional terrible

Por qué “Dedícate a tu pasión” es un consejo profesional terrible

He cometido este crimen más de una vez. Probablemente demasiadas, necesitaría las dos manos para contarlas. Pero, al fin he llegado a una conclusión.

Y creo, que los más contentos al leer este post serán mis padres. Hola papá, hola mamá.

Dedícate a hacer lo que más te gusta” es un terrible consejo profesional.

Especialmente porque es una falsa ilusión, un mito creado, que anima a las personas a que hagan, a cambio de dinero, únicamente aquello que más les guste. En caso contrario, se sentirán desgraciados si tienen un trabajo de 9 a 5 que no amen. Significa que algo está fallando en su vida.

Recientemente me he rodeado de algunas personas apasionadas por su trabajo, porque es lo que aman hacer. E incluso logran obtener dinero a cambio de ello. Suena perfecto, ¿no?

Pero hay una diferencia. Hay un matiz que nadie parece compartir, excepto las personas que sean honestas contigo. Y yo pretendo ser totalmente honesta en este blog. Me odiaría a mi misma si mintiera. El matiz es el siguiente:

Si amas algo, si tienes una pasión, seguirás haciéndola el resto de tu vida. Seguirás alimentando tu corazón y alma con ella. Porque, el dinero no es importante, cuando tienes una pasión.

Pero obviamente tienes que comer. Y la vida es cara. Por esto debes encontrar un trabajo de 9 a 5 que te proporcione dinero suficiente para gastar o invertir tiempo en lo que tú quieras hacer. Y estoy enfadada con toda la gente que vende esa falsa ilusión de que todo el mundo puede vivir de su pasión.

Esto es lo que le pasa a la mayoría de la gente: lanzan por la borda sus vidas para dedicarse completamente a su pasión. Ponen horas y horas trabajando en algo que les apasiona. Pero terminan realizando cosas que no merece la pena compartir. Porque, de pasar a dedicar pocas horas diarias, pasan a invertir 24 horas los 7 días pensando que así serán más productivos.

No te digas a ti mismo que trabajas sin pausa porque amas tu trabajo: si de verdad amaras tu trabajo, descansarías para no cometer errores.

Si trabajas todo el tiempo, pierdes tu ventaja competitiva como trabajador.

Y hay otra epifanía en este post: son las relaciones las que hacen que tu vida sea maravillosa, no el trabajo. Así que valora las relaciones.

Un trabajo puede arruinar tu vida haciéndote sentir fuera de control en términos de tiempo. Pero ningún trabajo te hará sentir completo. El nivel de optimismo y calidad en tus relaciones condiciona el nivel de tu felicidad, más de lo que tu trabajo nunca hará.

Que te digan que hagas lo que más te guste, es un mito injustamente propagado por gente que añade que un trabajo que te guste te hará sentir que “has cumplido con tu deber”. Estoy de acuerdo en que hacer lo que amas te hará sentir bien pero para sentirte así no tienes por qué recibir un sueldo. Porque seguirás haciéndolo de todos modos.

Y si estás tan abrumado que puedes llegar a sentirte deprimido, piensa en buscar un trabajo. Puede salvarte. Hacer un trabajo y sentirte valorado en la comunidad es importante porque para bien o para mal, valoramos las personas con dinero. Hacer el trabajo que amas no es tan importante. Valoramos el amor en las relaciones. Búscate relaciones.

La buena noticia es, que tú eliges las personas con las que te rodeas. Hay gente maravillosa en el mundo. Y sobre todo, buena. No siempre hay desgracia. Como el otro día, que comentado con mi madre la siguiente experiencia:

– Como ese día en que iba en bici de vuelta a casa a las 3 de la mañana – le dije.

– ¿Qué? ¿Cuando vivías en Ámsterdam?  – dijo mi madre.

– Después de tomar unas cervezas con amigos y, pedaleando de vuelta a casa, me perdí. Todas las calles se parecían.

En este punto, mi madre empezó a entrar en calor y a abrir sus ojos como platos.

– Sí, entonces me encontré a dos chicos árabes que iban en coche y me preguntaron si me había perdido. Les dije que sí. Que vivía en Bos en Lommer, pero no lo encontraba. Me dijeron que ellos iban allí, y que si quería podía pedalear con mi bici tras su coche, ellos me guiarían. Confié y me llevaron a casa – dije.

– ¡Pero imagina la de cosas que podrían haberte pasado! – dijo mi madre.

Sí. Puedo imaginármelo. Pero no pasó nada. Porque hay gente buena en el mundo. Sí, claro, siempre podemos imaginarnos el peor escenario de todos. Pero debemos aprender a confiar. Y la confianza parece ser una característica perdida en mi entorno. Estoy trabajando en ello. Solo que no a las 3 de la mañana, tras haber tomado un par de cervezas.

Pero el punto principal es que hay gente buena. Y las relaciones nos alimentan. Más dinero no aporta felicidad. De hecho, hay un punto en el que ganar más dinero no incrementa tu nivel de felicidad. Por eso, haz lo que amas, pero gana dinero antes. Si finalmente haces más dinero haciendo lo que amas, podrás dejar tu trabajo de 9 a 5 para dedicarte plenamente a tu pasión. Pero esto sólo le pasa a un 0,09% de la sociedad. El resto, suele tener problemas financieros.

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Fotografía principal tomada por James Maher