No estarás contento con tu trabajo hasta que te conozcas

No estarás contento con tu trabajo hasta que te conozcas

Es increíble la cantidad de emails y comentarios que recibo de gente que no es feliz con su situación actual. Sobre todo, de millennials.

Su mayor miedo es la inseguridad de no haber tomado la decisión correcta en su carrera profesional (estudios, trabajo, etc.)

Es normal, no me parece extraño. Yo me siento igual. Principalmente porque tras invertir todos nuestros años de infancia y de adolescencia en el colegio, no me sorprende que sintamos que hemos perdido parte de nuestro tiempo sin conocernos a nosotros mismos.

Por alguna razón, el hecho de haber estado rodeados de la misma gente año tras año, ha contribuido a construir una barrera que nos impide ver quiénes somos nosotros.

No estamos acostumbrados a pasar tiempo a solas. Significaría que somos autistas, y sería algo malo. Sería vergonzoso.

También nos hemos visto forzados a realizar algo que no nos apasiona. Y en consecuencia, terminamos odiándolo. Ya sean las clases de piano, danza, golf o Chino que algunos padres sobreprotectores forzaban a sus hijos a realizar.

O quizás fue esa profesora de quinto curso que tanto intimidaba y hacía burla de ti, delante de toda la clase.

Yo diría, que aceptes y disfrutes de la soledad. Y hay tres pasos que puedes seguir para sacar provecho de ésta.

1. Conócete a ti mismo, conociendo así cuál es tu mayor pasión.

Y en consecuencia, en qué eres bueno (o en qué crees que eres bueno). Porque es encontrando esa intersección –sweet spot- que te permitirá ser un mejor profesional.

Este sweet spot es la intersección de (1) lo que disfrutas haciendo, (2) lo que se te da bien y (3) lo que la sociedad quiere de ti.

Pero para encontrarlo, tienes que investigar.

Metáfora… encuentra tus propias heridas. De la misma forma que un escritor desliza sus dedos por el teclado del portátil, tu debes deslizar tus dedos por tu piel. Buscando en tu cuerpo las heridas que te provocan sufrimiento. O aquellos lugares que te provocan placer. Averigua el por qué de cada caso. Es importante.

O de un modo menos metafórico, realiza un test de personalidad. Recomiendo el Myers Briggs test (MBTI). Es bastante preciso y divertido de hacer. Hay mucha información respecto a este tema en internet, por lo que una vez sepas tus 4 letras, puedes hacer un poco de investigación por tu cuenta.

Conocerte a ti mismo es uno de los pasos más importantes y fundamentales. Esto te permitirá “tener éxito” (en el sentido de pasarlo bien y divertirte) en tu carrera profesional.

Quizás te deprime el resultado. Básicamente porque cada tipo de personalidad tiene sus desventajas e incompetencias. Pero intenta verlo como una oportunidad. Esto te permite ver las cualidades que tu socio debe tener. Si quieres montara un negocio, tener a un colaborador con las habilidades y capacidades que a ti te faltan. Así os complementáis.

Pero antes, debes conocerte a ti mismo.

2. Conoce a los que te rodean.

Tras hacer un poco de investigación de los tipos de personalidad, iras cogiendo confianza con los otros tipos de personalidad, con lo que podrás identificar a la gente que conoces, un acrónimo de esas 4 letras del MBTI.

No sólo te ayudará a la hora de encontrar un buen socio para tu trabajo. Sino que también te ayudará a entender el punto de vista de los que te rodean. Podrás ponerte en sus zapatos y ser más comprensivo en sus reacciones, limitaciones y potencial.

Nadie es perfecto. Los que te rodean no son perfectos. Si conoces sus necesidades, puedes ver con más lucidez qué les puedes ofrecer.

3. Posiciónate.

Una vez haces este análisis interno de conocerte a ti mismo, y el análisis de los que te rodean, será más fácil decidir dónde posicionarte.

Tu posicionamiento será lo que ofreces a los demás. En función de lo que los demás necesitas. Y en función de lo que tú sabes y te gusta hacer.

Todo se alinea perfectamente y tiene sentido, ¿no?

Parece tan simple y a la vez sofisticado.

Porque lo es. Es un proceso que requiere tiempo. Quizá semanas, meses. Incluso años. Pero es algo prioritario. Por lo que debes invertir tiempo en ello. Y todo el necesario, valdrá la pena.

Mejor aún, si eres millennial, aún tienes toda la vida por delante para consolidar tu posicionamiento.

Y es algo que no está grabado en piedra. Puedes ir ajustándolo a lo largo de los años. Porque no sólo tus gustos cambiarán, sino que las necesidades de los demás también lo harán.

Es un cambio constante. Necesario. Evolutivo. Y precioso.

Suerte.

 

Featured image by 新宇