¿Se puede ser tímido y a la vez tener éxito en los negocios?

¿Se puede ser tímido y a la vez tener éxito en los negocios?

Recibí un email de uno de vosotros, de un lector, con la siguiente pregunta:

“¿Cómo puede alguien tímido llegar a tener éxito en los negocios? Mucha gente no me percibe como tímido… pero soy bastante introvertido. Me llevo bien con la gente en el trabajo y no me cuestan las reuniones de 1 a 1. Pero no participo en las reuniones de equipos más grandes. Y aún no tengo ni idea de cómo hacer buenas presentaciones delante de la gente. Me paralizo de miedo y tengo miedo de que estos nervios nunca desaparezcan. ¿Qué crees que puedo hacer?”

Agradezco la pregunta y el email. Y respeto que la persona me deje compartir con vosotros su duda. Pero me ha pedido anonimato.

Me gusta la pregunta, porque es una que me he planteado algunas veces a lo largo de la vida. La gente que me conoce sabe que soy una persona introvertida. Pero antes quiero diferenciar que ser tímido e introvertido son cosas muy distintas.

 

Tímidos vs. Introvertidos

La gente tímida es la que sufre en las situaciones que deben estar en público. No les gusta ser el centro de atención. No llevan bien las formalidades del networking, las fiestas y todas aquellas otras donde haya aglomeración de gente. Suelen pasarlo mal y algunos, pueden incluso sufrir ansiedad y ataques de pánico.

Se pueden superar los miedos que tienen los tímidos. Pero hay que poner ganas y esfuerzo. Ser tímido no quiere decir que estés predestinado a ser una persona de negocios mediocre. Sólo debes jugar las cartas de un modo distinto. Siempre conociendo tus ventajas como persona, e intentando mejorar las limitaciones que tu timidez te supone.

Por otro lado, la gente introvertida (me incluyo) son personas que prefieren estar a solas. Uno puede ser introvertido y nada tímido. Son reflexivos y delicados con sus palabras. Están cómodos en la soledad, sí, pero pueden estar perfectamente entre un gran grupo de gente.

No hay nada malo en ser una de las dos cosas. Pero de la misma forma que hay que abrazar los beneficios de cada personalidad, hay que saber sobrepasar los límites que nos ponemos al tener miedo de estar entre una multitud de gente, o de querer refugiarnos en soledad para cargar nuestras pilas.

 

El lado bueno de las cosas

Es una característica muy importante la de mesurar las palabras. En eso, los introvertidos somos expertos. Porque las palabras tienen mucho poder, y pueden hacer mucho daño. Por lo que es una gran cualidad que se debe tener y practicar en el mundo empresarial.

Creo que es totalmente posible tener éxito en el mundo empresarial siendo introvertido. Pero la timidez es un obstáculo al éxito… Sera cuestión de hacer una lista de tímidos e introvertidos reconocidos con éxito en el mundo de los negocios, aceptando de entrada el concepto “relativo” de lo que para cada uno significa, tener éxito.

Un introvertido como yo, puede no tener dificultades en vender una idea en reuniones. De hecho, las personas introvertidas son geniales en el arte de vender. Y hay infinidad de artículos sobre por qué los introvertidos son buenos para vender. Tengo un amigo que siempre dice que por cada un artículo que encuentras en Internet, encuentras otro que lo niega completamente. Pero no he encontrado ningún post fiable que comente que los introvertidos son malos para vender. Tener éxito en los negocios no siempre tiene que ver con ser un líder visible. Incluso la mujer del mercado de la foto de arriba, es capaz de persuadir. Mira el lenguaje corporal.

Todo tiene que ver con escuchar, establecer una conexión con la otra persona y esperar el momento oportuno para intervenir. Sí, quizás los extrovertidos son geniales en empezar una venta. Porque les gusta conocer a gente nueva y se desenvuelven genial en mercados nuevos. Pero los introvertidos son mejores a la hora de cerrar una venta. No se precipitan, reflexionan y detectan el momento adecuado. Y eso es lo que aporta resultados.

De todos modos, es muy importante saber hablar en público. Al menos, algunas veces. Y eso sólo se consigue practicando, practicando y practicando.

Cómete los medios, y sal ahí a hablar en público. Hay que acostumbrarse, como todo.

Quizás no terminas amando la profesión de hablar en público. Pero irás mejorando. Y mejorando. Y el saber comunicar, es lo que hace a un buen líder. Su mejor arma es la palabra y la coherencia con la que comunica.

El problema está cuando se trata de la falta de confianza en uno mismo: quizás te aterroriza hacer el ridículo. De estar equivocado, o de entrar en un debate por el que no sabrás por donde salir con alguien que tenga una gran labia.

Siendo introvertido quizás a veces no participas en las reuniones a no ser que (o al menos, a mí me pasa):

  • Estás 100% seguro de lo que vas a decir
  • Tienes algo que decir que es completamente diferente a los demás
  • Lo que debes decir es importante para la discusión

Y en realidad… si todo el mundo filtrase sus participaciones de este modo, las reuniones empezarían a ser eficientes.

Porque entonces cada vez que participaras sería añadiendo valor. Con algo importante que decir.

La timidez creo que es una manifestación de baja estima personal. Creo que es algo que puede mejorarse. No curarse, porque no es una enfermedad. Pero es algo que sólo con confianza hacia uno mismo, puede conseguirse. A la edad de 16 años, yo no podía hablar en público. Me sonrojaba enseguida y mis ojos se llenaban de lágrimas. ¿Por qué? Porque simplemente, no me creía digna de ser escuchada por nadie. No me valoraba.

Cuando empecé a valorarme más, a forzarme más a participar en clase, y a hablar más en grupos, perdí mi miedo. Y gané mi confianza de vuelta.

Es un camino a desarrollar. Y nunca es tarde. Hay que conocerse para ser bueno en cualquier área de la vida. Y más en negocios.

 

Lectura recomendada

Quiet: The Power of Introverts in a World That Can’t Stop Talking escrito por Susan Cain