5 cosas más que me hubiera gustado saber antes de ir a la Universidad

5 cosas más que me hubiera gustado saber antes de ir a la Universidad

Escribí un post a principios de tener el blog, sobre las 5 cosas que me hubiera gustado saber antes de ir a la Universidad.

Recibí muchos emails en relación con este post. Tantos, que empecé a conocer mucho mejor a mis lectores, que es lo más preciado del blog.

Tenía ganas de renovar dicho post, porque como muchas veces sucede en la vida (más de las que incluso querríamos que pasara), olvidas reflejar o te dejas lo más importante, y te acuerdas cuando… ya es demasiado tarde.

Y no lo dices. O lo haces, pero ya nadie recuerda a qué te referías.

Por eso hoy, te cuento 5 cosas más que me hubiera gustado conocer antes de ir a la Universidad.

1. Carrera universitaria no significa tener trabajo.

Todo depende de la actitud, tus prioridades, tu misión. Dependiendo de aquello que te motiva intrínsecamente (en otras palabras, lo que te dice el corazón), vas a tener distintas maneras de aprovechar tus estudios universitarios.

Podrás cursar una carrera con muchas salidas, como ADE (Administración y Dirección de Empresas), pero si no le metes empeño una vez te has graduado, no brillarás.

Podrás cursar una carrera que mucha gente considera como “inútil”, como Antropología, pero si te apasiona y escribes sobre ello y no paras de comunicar al mundo todo lo que analizas o aprendes, podrás convertirte en uno de los mejores antropólogos del país y salir en televisión o escribir libros. O no, tú decidirás lo que te apetece, según tu personalidad y tus prioridades.

Pero del mismo modo que estudiar una carrera universitaria prometedora no te va a dar trabajo, una carrera considerada inútil, puede catapultarte al éxito. La clave es la intención.

Te enlazo un post de Ángel de Vivir Al Máximo con Joan Tubau sobre lo que nadie te cuenta sobre estudiar, encontrar trabajo y gestionar tu carrera profesional. Hay dos partes, porque la entrevista tiene mucho contenido. Te recomiendo que la escuches, vale mucho la pena. Y si te gusta, deja un comentario en el post diciendo “Nur Costa me trajo aquí”.

2. Controla tu tiempo, sino te controlará él a ti.

Ir un paso por delante te puede ayudar a salvarte de más de una situación incómoda con tus amigos y tu familia, como mencioné en aquel post.

Si no vamos un paso por delante, el tiempo consume aquello que podríamos estar haciendo. Estamos “perdiendo” el tiempo.

Me refiero a cuando estamos demasiado cansados para hacer algo.

O lo dejamos “para mañana.”

O no sentimos que sea el momento adecuado.

O simplemente, ni pensamos en hacerlo.

Para qué engañarnos.

Una de las cosas que aprendí en la universidad fue la de tomar las riendas de mi tiempo. Levantarme temprano, trabajar, leer, dormir, salir con amigos… conciliar todo esto puede resultar más difícil de lo que parece. Hasta que algo grave no pasa (como cortar con tu pareja porque no tienes tiempo para ocuparte de ella) sigues en ese círculo vicioso de perder el tiempo (o no administrarlo bien) sin darte cuenta.

Intenta controlar tu tiempo antes de que algo así te suceda. La Universidad no son sólo clases y notas. Toda tu vida gira entorno de ella, y tus conocidos también.

3. No elijas una universidad por el ranking. O al menos, no hagas de ello una prioridad cuando elijas universidad.

Todo depende de la pecera en que te metas. Así lo refleja Malcolm Gladwell en David y Goliat.

Hace una comparación de El Salón de los pintores de París de hace 150 años. Manet, Degas, Cézanne y toda la pandilla se reunían en el Café Guerbois. Y su mayor ambición era que uno de sus cuadros ocupara un lugar en la pared de El Salón. El mayor honor de cualquier pintor.

Para ponerlo en perspectiva: es como si un adolescente impaciente para ir a la Universidad, debe escoger entre la de su pueblo, o la mejor de todas (según el ranking mundial o porque forma parte de la Ivy League).

Ambas situaciones, en estos lugares en concreto, garantizan al sujeto en cuestión de un inicio de carrera profesional muy prometedora.

Así dicho, Gladwell compara los impresionistas con los adolescentes de hoy en día. Y comenta, que muchas veces, encasillarse en ese Salón donde se encuentra lo mejor del mundo, quizás no sea la mejor idea. Porque permanecerías en una esquina de la pecera, allí en pequeñito, mientras los peces grandes son los artistas de la pecera.

Entonces, ¿Qué es mejor? ¿Ser un pezqueñín en una gran pecera? ¿O bien el gran pez en una pequeña pecera? Reflexiona: ¿Cola de león o cabeza de ratón?

Este mismo libro menciona las probabilidades de encontrar empleo de dos estudiantes de universidad, con la misma nota media. Aunque el propósito último de este punto no es destacar la importancia o la eficiencia de encontrar empleo al salir de la universidad, si que quiero destacarlo por la disonancia cognitiva que tenemos al referirnos a una universidad u otra, y a sus alumnos respectivos.

Por ejemplo, un alumno de HARVARD tiene una nota media de 7,8. Es una buena media ¿Verdad? Mientras, en la universidad Townville, un alumno tiene esa misma nota: 7,8. Y es el primero de su promoción. Tiene un currículum impecable y ha fundado varios clubs de alumnos de la universidad. El alumno de HARVARD con nota 7,8 es del tercer cuartil. Eso quiere decir que más del 50% de la promoción de su curso, está por delante de él. Mientras, el estudiante de la Townville, con esa misma nota, es primero de su promoción.

El estudiante de HARVARD no tiene más actividades a parte de la universidad en su CV porque ésta ha consumido gran parte de su tiempo.

Eres una empresa y buscas a alguien dinámico, inteligente, versátil y responsable. ¿A quién contratarías? Dejo que reflexiones.

Que ¿qué es la universidad de Townville?

EXACTO.

4. Haz de (algunos de) los profesores tus amigos. (Por favor, sin pensar mal: nada de “peloteo” ni relaciones íntimas).

En las asignaturas que te gusten, léete todas las lecturas complementarias.

Pregunta en clase cualquier curiosidad que tengas.

Pregúntales directamente a ellos sus consejos sobre el tema de estudio.

Trátalo como a un mentor, como a un amigo. No sólo aprenderás muchísimo más que en la relación unidireccional que hay a “estar en clase”. Sino que tendrás un contacto muy bueno: el profesor(a) tiene más experiencia que tu y conoce a mucha gente del sector o del área de estudio. Puede ser una ayuda personal en cuanto a la dirección de tu carrera profesional o en la búsqueda de trabajo. No cierres puertas.

Un buen profesor es el que te incentiva a ser creativo, a aprender más allá de lo que se debe aprender en clase. Agradezco a cada uno de estos profesores que he tenido a lo largo de mi vida, su entusiasmo, sinceridad y comunicación.

5. Trata bien a la gente y ayuda a los demás.

Los buenos actos vuelven hacia a ti de forma u otra. Durante la universidad, o incluso años después cuando has terminado. Quizás buscas trabajo y un antiguo compañero de clase te ofrece uno. Quizás necesitas recursos para montar tu nuevo negocio, y un ex compañero de clase puede ser tu inversor mayoritario. O tu socio. O puedes crear sinergias con compañeros para unir conocimientos especializados para un nuevo proyecto.

Esto pasa en la universidad y en la vida, en general: si tratas bien a tu cajera del supermercado, quizás te trae tu fruta favorita un día. O si te dejas el monedero en casa, el camarero te invita al café de esa mañana.

O quizás un profesor escribe una buena carta de recomendación sobre ti, porque has mostrado muy buena actitud y curiosidad en clase, por tu mente inquieta (Ojo: no estoy hablando de notas).

Todo esto, es lo que me gustaría conocer antes de ir a la universidad. Aunque aprenderlo de primera mano, siempre va bien para que sea un mejor aprendizaje.

Agradezco haber pasado por cada paso que he realizado hasta ahora. Quizás no te sirve de ayuda. O, quizás sí.

Fotografía tomada por la fotoperiodista Ingrid Ribas