Beta Business y porqué los blogs son una plataforma ejemplar

Beta Business y porqué los blogs son una plataforma ejemplar

Beta Business (o negocios beta) es un concepto que inventaron un Agosto del 1832 en la Francia profunda, cuando un pastor de los Alpes… No, es broma. No tengo ni idea.

Si busco en Google qué es un Beta Business, me sale la Beta de finanzas (la que mide el riesgo del modelo de regresión CAPM en la bolsa) y una empresa que se llama así, Beta Business, y se hacen llamar, además “consultapreneurs”. Qué bien: Consultores emprendedores. Cada día se aprenden cosas nuevas.

Total, que voy a aplicar mi propia definición, con el conocimiento que dispongo ahora. Y si quieres aportar/corregirme en algo, adelante, para eso están los comentarios.

Beta Business es un modelo de negocio que se basa en la prueba (y mejora) constante. Es decir, nunca hay una versión final cuando se lanza un producto. Se lanza, de la forma que sea, y se va ajustando según la experiencia que tienen los clientes con este producto. Con productos de software esto es muy fácil. El sistema iOS de Apple es Beta. Es una mejora continua. Las Apps que compras, también puedes decidir actualizarlas: son Beta. Aún me acuerdo de la primera vez que “consumí” algo Beta (o al menos que yo sea consciente de ello): el Messenger Beta.

Esto es un reflejo del cambio constante de la sociedad en la que vivimos. Y de la generación de los millennials. Como la fotografía que ves encima de estas líneas: las ciudades se van reconstruyendo. Mejoran, evolucionan.

Motivos por los cuales un blog es una perfecta referencia de los modelos de negocio Beta (y una buena educación, también):

1. Edición constante. Una vez has publicado un post, siempre estás a tiempo de editarlo, de corregir errores, o de añadir nuevos pensamientos que vale la pena aportar. La tranquilidad que propone esto es brutal. Porque lejos de provocar estrés constante y supervisión a la hora de entregar el “producto” (tu post), puedes tener la tranquilidad de que siempre estás a tiempo de mejorar, de arreglar. Está claro: es muy difícil quitarse el peso de encima cuando uno es perfeccionista. Pero somos humanos, y no todo lo que hacemos es perfecto. Al menos la primera vez. Por lo que dejar de ser tan exigentes con nosotros mismos, puede incluso a beneficiarnos a largo plazo. Sino, ante tanta frustración, sentiríamos que no podremos aportar nunca nada bueno… y no se crearía arte. Porque nos rendiríamos antes de empezar. Pero lo que hay que destacar, es que con los blogs, la edición es al instante. Contrariamente a una ciudad, un libro o una noticia en el diario donde los cambios tardan más tiempo a verse reflejados, con un blog es cuestión de segundos (según la funcionalidad del wifi) para rectificar los errores.

2. Mejora del contenido. Cuando empezamos, nuestra escritura es como un cervatillo (o como cualquier otro mamífero) que acaba de nacer y está aprendiendo a andar. A medida que vamos escribiendo, practicando, publicando… nuestro contenido mejora inevitablemente. Y si no, preocupémonos. Pero lo bueno es que puedes verlo tú mismo, cuando lees tus primeros posts y ves lo difícil que era escribir 300 palabras. Y ahora te das cuenta que escribes más de 1.000 con facilidad. (Aunque no siempre, ejem).

Pero como con tantas otras cosas en la vida, puedes ver cómo mejoras. Pero con la escritura es algo distinto. Tiene una singularidad: que todo lo que escribes está bajo tu control. Tienes el total control de las palabras que salen. Con otras actividades, siempre hay una fuerza exterior que puede condicionarte. Cuando trabajas en la oficina: tus compañeros, tu jefe. Jugando a tenis: tu contrincante, el viento, el tipo de suelo con el que juegas (tierra o hierba) y cuando fabricas un vídeo también innumerables factores afectan: wifi, batería de la cámara, tarjeta de memoria, etc.

Con un simple lápiz y papel, tienes total control de lo que surja. Aunque creas que has escrito algo que tu corazón decía, y que en realidad tu cabeza no quería escribir… tienes el total control. Porque sigue saliendo solamente de ti mismo. Y eso es originalidad pura.

3. Evolución de la marca personal. Tú vas evolucionando y creciendo. Por lo que la imagen física de tu blog también irá cambiando. Tus categorías, se irán redefiniendo, y los temas de los cuales escribes, también. Un ejemplo claro es el de Penelope Trunk, con más de 15 años siendo blogger y escritora en el NYT: empezó a escribir sobre carreras profesionales. Sobre el éxito en el mundo laboral. Mientras iba cogiendo soltura, combinó los temas profesionales con los personales: cómo superar el síndrome de Asperger, qué es la felicidad, cómo se consigue, etc. Hasta que finalmente, tras años de carrera como escritora, con sus dos hijos crecidos a la edad para ir a la escuela, escribe sobre Homeschooling. Y creó una categoría específica para Homeschooling. La flexibilidad que te aporta el blog tiene muchos niveles. Y es perfecto para adaptarlo a tu crecimiento personal.

Por estos motivos, los blogs te proporcionan una herramienta ejemplar para desarrollar tu propio negocio Beta. Y estar más preparado en el mundo laboral, cuando tu trabajo o tu empresa, requiera de cambios para entregar siempre lo mejor para tu cliente (o para tu fan).

Está bien ser perfeccionista y entregar siempre un producto final perfecto. Pero para poder crear arte, debe de haber una huella de imperfección. Aunque sea imperceptible, un pequeño espacio de imperfección. Al menos nos mostraremos humanos, y continuaremos con la constante percepción de búsqueda de algo mejor. Porque habrá espacio para la mejora.