Trabajar online y ganar dinero

Trabajar online y ganar dinero

Me saltaré introducciones del tipo “qué es trabajar desde casa”, porque hay muchos posts sobre el tema que lo explican la mar de bien. Como éste o este otro. Todo el mundo tiene una historia que contar. Y hoy, voy a comenzar a mi manera, con una historia.

Trabajar desde casa es fenomenal. Porque además puedes pasar tiempo con tus seres queridos. Como yo con mi hermana, con la que comparto piso en Barcelona, que tuvimos una fuertísima discusión ayer porque yo no lavaba el suelo del balcón, o que no iba a comprar bayetas (mea culpa) pero que sin embargo se dejaba de mencionar (curiosamente) todas las partes donde yo hacía algo. Así, para potenciar más lo mala compañera de piso que soy. Que incluso yo estoy de acuerdo. Yo tampoco querría compartir piso conmigo. En fin. Que tras este periodo de enfado que duró toda la tarde (4 horas interminables) el perro de los vecinos de enfrente nos ha hecho volver a ser las mejores hermanas del mundo cuando se puso a ladrar (como hace cada p* noche) y hemos intercambiado frases que querían decir perdón:

– Puto perro. Cómo ladra (= Lo siento, soy tonta)

– Ya ves. Cada noche igual (= No, perdóname tú a mí)

– ¿Compramos mata ratas y terminamos con él? (=De verdad, no te voy a volver a gritar)

– Jaja, yo lo pensé hace poco (=No te lo crees ni tú. Pero perdonada)

Y así hemos hecho las paces, como hermanísimas que somos. Ella ha seguido estudiando para su MIR y yo a escribir mi blog y preparándome unas llamadas por Skype.

Y pues eso. Que la vida se trata solamente de eso: de estar con tus seres queridos. O al menos, la parte fundamental.

Porque a veces nos olvidamos de lo alejados que estamos de la sociedad, de la humanidad simple y sencilla. La única que hace falta para ser felices. Y me encanta estar en casa, y escribir para el blog. Porque me nutre, y me siento de un modo distinto desde que empecé hace 7 meses. Tengo preocupaciones distintas, que al menos me parecen menos triviales. Y cada día tengo un aluvión de ideas que puedo mentalmente debatir cuáles son las que puedo usar para el blog. Que suele ser un 15%. Y eso me mantiene viva.

Y por primera vez he usado ‘aluvión’ correctamente. La primera vez que descubrí la palabra, fue a la tardía edad de 17 años, en segundo de Bachillerato en la clase de Castellano. La profesora nos repartió unos ejemplos de los exámenes de la Selectividad y en un ejercicio debíamos construir frases con palabras que nos proponían. Cuando leí aluvión me sentí intimidada. No sabía que quería decir. Y por supuesto, como buena inventora, me saqué una frase de la manga: ‘Me comí un aluvión entero’. Olé mi arte.

La cuestión de hoy, que me voy por las ramas, es cómo trabajar online y qué porcentaje de tu vida puede llegar a representar. Porque desde mi punto de vista: no puedes sólo trabajar online. A lo largo de este post, os voy a contar el por qué…

El cómo: se puede trabajar online de un modo pasivo o activo. La clave del éxito está en encontrar ese negocio online que te genera ingresos independientemente de si tú estás activo, en tu ordenador, trabajando, mientras vas cobrando el dinerito. Todo un lujo, vamos.

  • Ejemplos de modo activo: escribir contenidos online, personalizar diseños gráficos web o logos, traducción de textos/libros, etc.
  • También cuentan las llamadas via Skype que se realizan para hacer Coaching, como las que ofrezco yo para dar consejos personales y profesionales de marca personal.

Lo bueno del ‘modo activo’ es que puedes trabajar desde casa, ajustando tu horario y siendo tú tu propio jefe: eres último decisor de la estrategia que quieres tomar y de los precios que quieras poner.

Sin embargo, hay este (semi)inconveniente: estar presente. Como el trabajo de toda la vida, el de la oficina. Con el que cambias tiempo por dinero.

Y hoy los millennials valoran más el tiempo que el dinero. Y como buena millennial que soy, soy firme creyente de que mi tiempo es oro. Más que nada, porque yo también tengo otras responsabilidades y trabajos, como tú y como todo el mundo. Pero siempre quiero tener tiempo para hacer mi práctica de yoga o leer un libro antes de acostarme. Y hay que encontrar el equilibrio en esto. Intentar que las cosas sucedan a tu favor a cambio de que tú hagas lo que sea posible para conseguirlo. Y encontrar un equilibrio en el desequilibrio.

trabajar viajando

A través de Amazon o lulu.com. Hay muchas alternativas. Y los ebooks son el futuro para los emprendedores, para comunicar sus ideas, su filosofía, etc. No hay demasiado coste de distribución, y casi todo el beneficio va para ti. Así que puedes poner un precio razonable de 2 – 5€. Así más gente te va a comprar. Tendrás mayor audiencia y luego ya irás subiendo precios. Pero antes que nada, debes darte a conocer. Incluso puedes vender tus libros a 1€, como hace Keira Knightley en Begin Again con su CD. Es puro marketing: la curva del ciclo de vida del producto. Primero debes penetrar en el mercado para llegar a la mayor cantidad de gente que puedas. Es una manera de llegar a todos los países que quieras, que hablen tu lengua. Y si eres políglota, puedes traducirte tus propios libros. Luego ya podrás aumentar precios (si así lo deseas) y seguir generando ingresos pasivos a lo largo del tiempo. Paciencia, pequeño saltamontes.

Si quieres más información sobre publicar tu libro independientemente, hecha un vistazo al libro APE: Author, Publisher, Entrepreneur, en el que Guy Kawasaki da muy buenos consejos prácticos.

Según Seth Godin, un gurú del Marketing, afirma que para triunfar publicando libros, debes escribir durante 2-3 años en tu blog personal, ganar un poco de audiencia, y luego ya podrás publicar tu primer libro. Sea del formato que sea. A mí me encanta Seth Godin. Junto a Gladwell, es uno de mis “gurús” del marketing.

Pero yo soy súper impaciente. Es uno de mis defectos: me gusta quitarme las cosas rapidísimo de encima. A mi velocidad. El teórico del carnet de conducir me lo saqué en 5 días. El TOEFL en 3 días me lo estudié, y lo hice en Velp (al fin del mundo), porque estaba en Ámsterdam haciendo mis prácticas de trabajo y necesitaba el título de TOEFL para solicitar plaza de intercambio. Así es como me tomo las cosas. Pues por eso mismo estoy escribiendo un libro ahora. Tengo que decidir aún si voy a presentarlo a una editorial o a publicarlo online. Pero ya ves que incluso no hago caso de los consejos de mis gurús. Mamá, Papá: no es culpa vuestra, es el deseo irrefrenable de ir a mi velocidad. No obstante no debo olvidar que si “me la pego”… dolerá mucho más. Es lo malo de la cinética (aceleración y velocidad) cuando encuentra un obstáculo solido, en vector opuesto.

Los cursos online también son una buena herramienta. Los vídeos se pueden almacenar y puedes venderlos a quienes soliciten tus servicios. Una vez tengas esos videos almacenados, es cuestión de tiempo para que nuevos lectores o clientes se suscriban.

Lo bueno de esto, es que si trabajas a distancia, online, (o en modo Remoto) puedes traviajar. Me gustaría haber inventado yo esta palabra, pero ya lleva un tiempo creando furor. Eso es viajar y trabajar a la vez. Es decir, trabajar mientras viajas. Y ya no puedo alterar más esta frase porque no tiene más palabras.

Pero resulta impresionante. No hace falta que seas Indiana Jones o Benjamin Franklin Gates (Nicholas Cage en La Búsqueda o National Treasure en v.o) para viajar por el mundo y descubrir nuevas reliquias para descubrir un tesoro. Porque ahora puedes descubrirte a ti mismo viajando. Indagando en tu alma mientras conoces lugares, culturas y gente que nutre. Y encima, puedes cobrar por ello, porque trabajas a distancia. Una pasada.

Me encantaría ir, por este orden, a traviajar a: Tailandia, India, California, Vietnam… Ahh soñar es gratis.

Para alejar dudas: de momento, yo no estoy traviajando. Simplemente estoy recopilando información para cuando lo haga. Por si dentro de 5 años, tras haber ahorrado un poquitín más, emprendo el vuelo. Total, aún tengo 21 años, mucho que aprender y eso se hace currando, bajo las indicaciones de unos buenos jefes. Que es lo que tengo. Y doy gracias. No a Dios, porque soy agnóstica. Pero se las doy a ellos. Así que jefes, si estáis leyendo esto: me apunto a cualquier experiencia de traviajar. Atención a la lista: California en 3r lugar. Silicon Valley o Napa Valley (un buen vinito) están allí. Yo sólo digo.

Y a ti, ¿te gustaría traviajar? ¿qué posibilidades de negocio online ves en tu vida?