12 buenos consejos de escritura

12 buenos consejos de escritura

"Escribir es seducir. La seducción tiene mucho que ver con hablar con gracia. 
Si no, ¿por qué hay tantas parejas que empiezan cenando juntas y acaban en 
la cama? 
Para escribir bien hay que aprender a usarlo bien. 
El secreto es practicar mucho. 
Hay que aprender a oír el ritmo." - Stephen King

Escribir todos los días.

Este es uno de los consejos más repetidos por aquellos escritores famosos (y no tan famosos) que gozan del placer de la escritura.

Siempre me he planteado ser escritora. Escribir y escribir todos los días. Pero sorprendentemente, nunca me he planteado como “objetivo” un número de palabras a escribir al día. Del mismo modo que a principio de cada año nos marcamos una serie de objetivos (y que el 70% no se cumplen), podría haber definido el, objetivo de “Escribir 1.000 palabras al día. Mínimo.

Me río en mi interior porque por lo que llevo de líneas escritas, el Word me ha detectado mal ya 3 veces la palabra “escribir”. Porque al ir tan rápido me salto letras o las tecleo mal. ¿Cómo voy a llegar a ser escritora si no sé deletrear ESCRIBIR?

De todos modos, siempre queremos hacer aquello que se “nos prohíbe” o que nos supone un mayor reto. Si eres de los de este club, bienvenido. Si no, seguro que no te queda mucho tiempo para formar parte de él.

Aviso, este es un post largo. Así que si tienes que ver el último capítulo de Juego de Tronos, Suits o Breaking Bad, empieza a cargarlo, porque quizás te estás un rato leyendo… ;)

El caso es que a mi me cuesta escribir. No la palabra, sino el hecho de escribir. Puedo pasarme días enteros trabajando en el blog, concretamente leyendo información para el blog… pero mientras realizo estas actividades, dejo de escribir.

Y lo que más pena me da es que vosotros lo notáis. He recibido algún email ya preguntándome porqué llevo una semana sin escribir. Buena pregunta. Yo tampoco lo sé.

Pero hurgando en el tiempo que ha pasado… en todo lo que he hecho… empiezo a comprender mi ausencia.

¿No os pasa, que cuando estáis atareados y con el tiempo planificado al minuto durante TODO el día, realizáis más tareas? ¿Conseguís tachar más “cosas-por-hacer” de vuestra lista?

Pues hasta la semana pasada, tuve esta sensación de absoluta programación. Pero me fui de mini-vacaciones a L’Empordà, cerca de Girona. Y desconecté totalmente. No me malinterpretéis. Me encanta trabajar por y para el blog. No saco ningún beneficio monetario. Pero a estas horas deberíais conocer que, el dinero, no es lo que más me motiva. Satisfago mi mayor necesidad: la auto-realización. Incluso Maslow lo calificaba en la cima de su pirámide (Digo SU, porque no creo que sea aplicable a cada uno de todos los individuos de este planeta. Al fin y al cabo, no deja de ser una teoría).

Pues bien, durante mis mini-vacaciones… leí un montón. Libros. Blogs. Noticias. etc.

Terminé dos libros: La campana de cristal, que me resultó absolutamente deprimente. Sin embargo, miré la película de la autora, Sylvia protagonizada por Gwyneth Paltrow. Y comprendí más la historia de su libro.

El otro libro, fue mucho mejor: La verdad sobre el caso Harry Quebert. Una pasada. Si no lo has leído aún: hazlo. Apto para toda clase de lectores. Tiene romance, intriga, comedia… unos diálogos muy sutiles. Y si quieres ser escritor: éste también es tu libro. No pude resistirme a hacer más de un par de Twits mientras leía cada página.

La historia que hay detrás de la trama, está agradablemente acompañada por una serie de consejos que Harry, el escritor famoso del libro, le da a su alumno, Marcus. Y todos sus consejos, fueron los que me empujaron a seguir escribiendo durante estos días. Pero no había forma. Seguía leyendo y leyendo. Las horas del día pasaban y no conseguía despegarme del libro. Por lo que terminé sin escribir.

Bueno, escribí más de 1.000 palabras. Pero nada relacionado con temas del blog (marca personal, autoconocimiento…) sino una especie de literatura de ficción. ¿Os interesaría leerla algún día? De todos modos, para tener 1.000 palabras, no desarrolla ninguna historia. Quizás me lo guardo para que en un futuro se convierta en novela.

El tema de de hoy, es cómo empezar a escribir. Cómo desarrollar aquella idea que hace tiempo que ronda por tu mente. Cómo dar los pasos adecuados para “empezar” y superar, con esfuerzo y éxito, el reto.

Pero que sepas… que sólo es complicado por el obstáculo que pones en tu mente ;) dicho esto, aquí hay una lista ¡otra, si! para engrasar la máquina de escribir.

1. Empieza escribiendo algo que quieras comunicar. Luego podrás empezar con la historia para conectar con tus lectores. Pero tras unas líneas, debes llegar al punto final que quieres discutir en tu post. Ir al grano. Si escribes, es porque quieres comunicar algo, porque tienes algo que decir.

Ya sea para escribir un artículo, un libro o un post, piensa en qué es lo que quieres comunicar. La moraleja de la historia.

2. Consigue esto yendo de lo general, a lo específico. Empieza con un tema amplio, en el cual los lectores puedan identificarse. Dales un concepto general. Diferénciate del resto para ser increíble.

3. Ponte personal. Cuando vayas a lo específico, no hace falta que hables explícitamente de ti, pero al menos, puedes escribir detalles de la vida cotidiana. Hay una blogger que lo hace especialmente bien, Penelope Trunk. Hasta el momento, no he leído a nadie que comparta tan abiertamente su vida. Es capaz de comunicar, desde lo sofisticada que resulta la educación de sus hijos, a que fue maltratada y sexualmente abusada por sus padres. Y lo hace con toda la elegancia y naturalidad del mundo.

4. Imagínate a tu audiencia. Piensa que escribes para 5 personas. No todos somos iguales, por supuesto. Y tenemos infinitas y distintas maneras de pensar. Pero es sorprendente lo que podrías llegar a conseguir si te imaginaras a una pequeña audiencia para la que escribes.

5. Escribe cada día. Tal y como he empezado diciendo al principio del post. Es absolutamente cierto, porque no vas a empezar escribiendo frases, conectándolas para que te lleven directamente al éxito. Quizás eres un crack, un fuera de serie, y lo consigues sin más. Pero todo lleva práctica. Tal y como Malcolm Gladwell dijo que debemos invertir 10.000 horas en algo para convertirnos en expertos del tema, yo voy a dedicar palabras, muchas palabras, para poder convertirme en mejor escritora.

Empiezo con esto, con un reto que voy a ponerme yo misma: Escribir unas 1.000 palabras cada día. Ya sean para el blog, ya sean personales. No voy a dejar este hábito que tantas alegrías me ha dado desde que empecé.

6. Responde siempre el porqué del motivo por el cual estás escribiendo. Por ejemplo, con este post de hoy, estoy justificando que quiero mejorar mi rutina de escribir porque me gustaría poder llegar a ser escritora. O al menos publicar artículos y libros. Porque en el fondo ¿Qué es ser escritor? ¿En qué momento nos convertimos en escritores?

7. Edita tu texto. Elimina todo tipo de frases redundantes. Tanto tú, como tu audiencia lo agradecerán. No tienes todo el tiempo del mundo para corregir, ni tu audiencia tampoco para leer. Stephen King dice que el éxito de sus libros subyace en que durante la revisión, elimina un 10% de todo lo que ha escrito en su novela. Recortar, recortar y recortar. Para llegar al mensaje importante… y apreciar aquellas escenas que reamente tengan valor.

8. Mira el detalle. Revisa cautelosamente. En este punto, yo soy un absoluto desastre. Tengo que ponerme las pilas y revisar más minuciosamente lo que escribo. Stephen King, recomienda leer en voz alta el texto que uno escribe, para ver si suena bien. Nuestra mente puede jugarnos malas pasadas, y es que hay veces que siento que el flujo de mi pensamiento va mucho más rápido que la capacidad que tengo de teclear las letras de mi ordenador (¡es verdad!.. tus editores lo confirman ;-). Y esto me desquicia: luego me he comido palabras o escribo frases que parecen obra de un colapso mental.

Tengo la suerte de tener un atento y paciente padre (y madre) que revisan los textos que les envío antes de publicarlos. No sólo me han dado la vida y me han educado. Me han llenado de oportunidades a lo largo de estos años, para conseguir aquello que quería. Todas las familias tienen sus rarezas, no seríamos una familia si no tuviéramos las nuestras, pero como dice mi madre, he nacido con “estrella”, y siempre he tenido una suerte increíble. Cada día doy gracias por esa suerte, porque tengo el mal presentimiento que algún día va a tener que compensarse con una ráfaga imparable de mala suerte.

king 12 buenos consejos de escritura

9. Lee mucho. Libros de escritura, novelas, no-ficción. Lo que sea. Y si puede ser todo, perfecto. Pero no te satures. Que el leer no te haga perder el escribir. Como he dicho antes, debido a mi empache de lectura, dejé pasar el tiempo de escribir. ¡Mal! No dejes los hábitos. Al menos, aquellos que te nutren el alma y que no son malos para tu salud.

De hecho, hoy mismo me ha llegado un libro de Stephen King que se llama Mientras escribo… hacía mucho tiempo que quería comprarlo. A los 14 años, tuve mi mayor revelación con este autor. ¿No os ha pasado nunca que tras haber leído un libro magnífico de un autor, habéis leído más y más libros de él, para seguir su prosa indefinidamente y disfrutar de su estilo? A mi sólo me ha pasado con 3: Isabel-Clara Simó, Stephen King y Malcolm Gladwell.

Son autores prolíficos, también hay que reconocerlo. Porque de Patrick Süskind me encantó El Perfume, pero no leí más obras. De Jane Austen, tampoco leí más que Orgullo y Prejuicio. En definitiva, tras 8 años de leer sobre Stephen King y su vida ya tengo el libro donde cuenta cómo realiza este proceso creativo de escribir un libro. Su inspiración, su rutina… una joya para cualquier aspirante a escritor. Me influyó tanto… Que a los 14 años no quise utilizar mi teléfono móvil durante una semana (debido a su libro Cell). Luego se me pasó, y a día de hoy, sigo siendo una adicta a mi Smartphone ;)

10. Elimina distracciones. Internet es una de las mayores distracciones. No nos engañemos. Aunque tengas que consultar información, palabras o traducciones en Google translator: mantente alejado de internet mientras escribas. Una vez tengas el borrador hecho de tu texto, ya conectarás Internet y realizarás todas las investigaciones que necesites. Pero sabes perfectamente que si abres Internet, terminarás en Facebook, Youtube o Twitter.

11. Publica frecuentemente. No sólo escribir a diario te ayudará a mejorar tu práctica como escritor. Sino que si te fuerzas tu mismo a publicar aquello que escribes, tendrás otra motivación por la cual escribir. Hay muchísimos blogs en internet que generan tráfico. Pero muy pocos aguantan activos más de 60 días. La consistencia es algo muy importante. No sólo lo he aprendido escribiendo, sino también gracias a mi jefa en mis primeras prácticas, en Ámsterdam.

De esta manera no sólo ejercitas el hábito de escribir. Sino que te mantienes activo para generar nuevas ideas, nutrirlas constantemente y sorprender a los lectores con ideas frescas y nuevas. Mi fallo de esta semana ha sido este: no he publicado frecuentemente. Las dos veces (como mínimo) por semana, que tenía previsto.

No voy a dejar que mi blog termine en el cementerio de los blogs abandonados. Como el de los libros abandonados, de La Sombra del Viento… Por lo que me obligo a escribir frecuentemente, ejercitando mi mente para que esté continuamente buscando ideas para un próximo post, para un posible relato y ver las reacciones de los lectores. Vuestras opiniones, comentarios y sugerencias. Este último punto es el que quizás, me causa mayor intriga y satisfacción.

12. Por último, debes tener en cuenta que escribir es un arte. Es un proceso de perfección, una permanencia de mejora continua. Quizás no te va a gustar todo lo que escribes desde un principio. A mí tampoco me gustó. Pero de eso se trata: de darse cuenta de que hemos mejorado y celebrarlo. Celebrar que estamos madurando y que mañana siempre haremos algo mejor. Así es como funciona. Y no se puede mejorar si no hay con qué comparar primero. Así que coge tus quejas, y despréndete de ellas. Porque si quieres llegar a ser escritor, tienes que empezar a escribir. Tienes que empezar a hacer deporte, si quieres estar en forma. No te detengas. Porque sólo tu puedes llegar a ser el artista que te mereces ser.

Y para terminar, unas frases inspiradoras de Seth Godin, en su libro, el cual estoy leyendo aún, El Engaño de ÍcaroSon tan buenas, que desearía que fueran mías:

  • El mundo está lleno de personas ordinarias que hacen cosas extraordinarias.
  • El arte es lo que hacemos cuando estamos vivos de verdad.
  • El arte es amenazador porque siempre te obliga a salir de la zona de confort y adelantarte a lo desconocido.
  • El dolor forma parte de la vida. El arte es la narración de la vida.
  • La búsqueda de la respuesta correcta es enemiga del arte.