Definir tu misión y encontrar tu pasión en la vida

Definir tu misión y encontrar tu pasión en la vida

¿Por qué estás en este mundo?

¿Cuál es tu finalidad?

Alguna vez habrás pensado que todos estamos en este mundo para desempeñar una función clave. Que nuestra misión es desarrollar esa habilidad. Nuestro talento innato o nuestra pasión, que nos roba horas diarias de nuestro tiempo.

Queremos perseguir esta pasión, ya sea para alcanzar la felicidad propia, para facilitar la vida de los demás, o para construir imperios. Sea lo que sea. Pero seguro que te habrás imaginado esto.

Pues la buena noticia es que una vez has identificado tu finalidad, eres capaz de implementarla en tu vida. La actitud es lo que cuenta. Y si tienes una actitud positiva y entusiasta, vas a conseguir lo que te propongas.

Pero para implementar algo a lo grande, tienes que hacer muchos pasos pequeños. Un montón de acciones mini para llegar al piso de tu rasca cielos. Y desde allí podrás tocar tu propio cielo ;)

Por eso quiero que escribas un verbo que te represente. Escoge tu verbo, una palabra que te represente, y empieza a construir a partir de allí. Pero recuerda que nada está escrito para siempre. Viendo en qué lugar de tu vida estás, podrás ver si tu verbo tiene coherencia o no, y siempre podrás redireccionarlo hacia tus necesidades (y felicidad).

Te dejo unos ejemplos aquí abajo, pero si ya lo tienes pensado, puedes obviar la siguiente lista:

Aprender, ayudar, cortar, contar, continuar, luchar, mandar, dar, decidir, escuchar, bailar, cantar, cambiar, esconder, escribir, amar, aconsejar, cocinar, comenzar, correr, llamar, limpiar, pagar, pensar, sonreír, vender, perdonar, etc.

De entre todos los que se te ocurran, escoge uno. Cualquiera. Escoge uno para que sea tu verbo.

Una vez lo hayas seleccionado, ¿Qué haces para conseguir tu verbo? ¿Qué acciones realizas?

Asocia este verbo con 5 cualidades o acciones de las cuales dispones para implementar tu verbo a la práctica.

¿Cuáles son las tuyas?

Pongamos, por ejemplo, que mi verbo es cambiar. Quiero cambiar cosas y que el mundo cambie. Las cualidades para este verbo serían:

– Dar ejemplo: actuar de la forma en la que quiero ver cambios.

– Inspirar a las personas: no esconder ideas, comportamientos y creencias. Mostrarlas con total transparencia a los demás.

– Comunicar día sí, día también: si preguntan, respondes. Y si no preguntan, actúas.

– Tolerancia.

– Ganas de aprender.

Siguiendo este ejemplo, define 5 cualidades, adjetivos o prácticas que pueden ayudar a llevar a la práctica tu verbo.

Si para cada cualidad pudieras hacer un trabajo, ¿cuál sería?

Actor, músico, crítico, Project manager, consultor, escritor, conferenciante, diseñador…

Y si no existe profesión alguna, crea una ;) Abre un canal en Youtube, comunica tu mensaje, monetiza tus vídeos y haz de tu estilo de vida tu profesión. Algunos encontrarán esto poco “profesional”. Pero ¿qué es la profesión? ¿Por qué solamente se dice de los médicos que es un trabajo vocacional?

La semana pasada, en la graduación de mi hermana (en Medicina), los discursos trataban de lo bonito que es ser médico en la vida, porque nunca dejas de ser médico, y dedicas tu vida a la causa de los demás. Desinteresadamente. Y es una vocación pura y maravillosa.

En eso estoy de acuerdo. Pero, ¿por qué solamente tienen que ser los médicos los que viven de vocación? En mi vida quise estudiar medicina, pero siempre he tenido una parte dentro de mí que ha querido hacer grandes cambios (del verbo cambiar, ¿ves?).

Si se encuentra aquella pasión y se predica al 100% haciendo de ella tu estilo de vida, nunca vas a dejar de ser aquello por lo que estás apasionado. Seas médico, escritor, actor, juez, carpintero, diseñador, bombero… Porque creerás en una causa y harás todo lo posible para luchar por ella.

Busca esa causa, y cuando la encuentres, haz que sea tu estilo de vida.

Y tú, ¿cuál es tu verbo?

Foto: James Maher