Quiero dejar mi carrera universitaria… ¿Qué hago?

Quiero dejar mi carrera universitaria… ¿Qué hago?

Conozco este sentimiento. Esta frustración de tener la impresión de estar perdiendo el tiempo porque “me he equivocado de camino”. La sensación de no querer perder el tiempo haciendo algo que no me va a servir para el futuro…

No es un tema menor y siempre nos pilla desprevenidos… nada preparados.

Y de la desorientación a la depresión solo hay un paso. La depresión es el tabú de las personas jóvenes. Incluso más que el sexo: todo el mundo lo hacía pero nadie hablaba sobre ello. Ahora entre se habla un poco más… pero no sobre la depresión. Ni sobre nuestras frustraciones o desorientaciones.

¿Quién soy yo para pedir ayuda a los demás? ¿De qué me quejo yo, cuando hay miles de personas en peor situación que la mía? De esta tengo que salir por mis propios medios, ya soy mayor…etc, etc. Y esto, en el fondo, entorpece sobremanera la solución.

Hoy, voy a compartir con vosotros 5 consejos para afrontar tu dilema personal sobre si seguir estudiando tu carrera universitaria o no. Voy a comentar cómo combatir esa desorientación que podemos sufrir en el curso de nuestra vida universitaria. Y esto también es válido para otros aspectos de tu formación profesional. Por ejemplo, de si vale la pena seguir con el trabajo que tengo en este momento.

No soy experta. No soy profesora. Por lo tanto, tan sólo doy mi opinión. Estáis más que invitados a dejar vuestro punto de vista si se os ocurren más consejos. Pero puedo decir de antemano que me enfrenté a esta sensación mientras cursaba 2º de carrera.

Hubo muchos cambios en mi vida. De aspecto emocional y físico. Pero gracias a ciertas personas, supe volver a ver la luz y tomar decisiones sintiéndome segura.

Empecé a estudiar ADE en 2010 en Barcelona. El primer año fue duro, pero lo saqué mejor de lo que esperaba. Saqué buenas notas. Pero renuncié a muchas otras cosas. Quizás no salieron a la luz ese primer curso, pero su eco llegó irremediablemente, durante el 2º curso.

Me mudé con 17 años a Barcelona. Relativamente lejos de la familia. No me quejo, deseaba hacerlo, forma parte de la vida. Pero en el segundo curso, fue cuando más duro se me hizo vivir lejos de casa. No me sentía ni de Barcelona, ni de mi pueblo. A pesar de tener gente que se preocupaba por mí, yo no lo apreciaba y sólo veía lo negativo.

Y hubo personas que me decepcionaron… pero por suerte muchas otras me sacaron sonrisas.

Sin más rodeos, escribo la lista con 5 cosas que recomiendo para ayudarte a reflexionar sobre si seguir con tus estudios.

1. Pasa tiempo a solas. Sin estudiar. Sal a dar un paseo o a correr y deja tu mente “en blanco”… hasta que aparezcan pensamientos. En cuanto aparezcan, no los elimines. Obsérvalos. Intenta entender por qué piensas en ello. Trata de averiguar cuán importante para ti es ése pensamiento. Y una vez analizado… deja que se vaya y haz lo mismo con el siguiente. Con este proceso podrás averiguar qué te preocupa más, y escuchar tu reacción en cada pensamiento. Ver si te estremeces o si tiemblas durante ese pensamiento. Escucha tu cuerpo.

El autoconocimiento es básico y fundamental para entenderte a ti mismo. Si entiendes cómo te sientes y respondes a cada pensamiento y sentimiento, te será mucho más fácil diferenciar qué te gusta y qué no te gusta de tu carrera universitaria.

 2. Decide si quieres llevar tu propio estilo de vida o si quieres que te lo lleven. Debes considerar si tu carrera universitaria te permitirá trabajar en algo que te guste. Pero no sólo esto: también importa el cómo. Pregúntate si quieres que alguien (o algo, como un reglamento) dicte las normas de tu trabajo. Es decir, seguir un protocolo y/o aceptar que tienes un jefe por encima. Así, tú vas al trabajo 8 horas al día y realizas un tipo de función determinada para la empresa. Vuelves a tu casa y sigues con tu vida y con tu familia o tus aficiones.

Por otro lado, si quieres mantener tu propio ritmo de vida/trabajo, averigua si tu carrera te lo permite. Si prefieres trabajar de algo que alimente tu alma y aporte un valor infinito para ti, es mejor que crees tu propio tipo de trabajo. Como ya dicen “Love what you do, do what you love and you’ll never have to work again“.

3. Pide ayuda a tu familia y/o tus amigos. Sobre todo escoge bien a tus amigos. No te pases ni de bueno ni de malo. Que no te tomen el pelo… pero no lo tomes tú tampoco. Mantén las expectativas bajas y podrás dejar de preocuparte de las reacciones de los demás.

4. Habla con profesionales. Y no me refiero a los psicólogos ;) Con gente que haya terminado la carrera y esté trabajando. Obtén una visión más práctica que la académica. También puedes hablar con algún profesor si tienes confianza. Normalmente los profesores de universidad no sólo ejercen como tales, sino que tienen un cargo profesional relacionado con la asignatura que imparten. Habla con ellos y pídeles consejo. Y si requieres de ayuda clínica profesional, no lo demores.

5. Pero sobre todo, escúchate a ti mismo. Volvemos al mismo punto del inicio. No podrás ser feliz hagas lo que hagas, si evitas aquello que más te apasiona y te gusta. No podrás ser feliz si sacrificas todo tu tiempo libre para estudiar. Las notas se quedan en notas. Son sólo un número. Tú vales como persona mucho más de lo que indican esos números. Administra bien tu tiempo de manera que tengas tiempo para cuidarte a ti mismo y  para cuidar a los demás.

Durante mis dos primeros años de carrera, abandoné mi tiempo libre. Dejé de practicar deporte, dejé de cuidar a las buenas amistades y me atrapé en algunas de malas. Llegué a vivir un círculo vicioso en el que me sentía extranjera en todas partes. En la universidad, en la residencia, en casa, con los amigos… Todo cambiaba mientras yo pensaba que permanecería igual desde el último momento que visitaba mi casa.

Aprender a dejar de dedicar tantas horas a la universidad es lo más valioso que aprendí. Aprender a seguir mis métodos en lugar de seguir los de la universidad son los que me han permitido a ser quien soy hoy.

Si tras leer este post, tienes más preguntas, lee este: Herramientas para el autoconocimiento y entender tu rol en el trabajo

 

Fotografía hecha por Ingrid Ribas