Modelos de negocio rentables en el futuro, las Plataformas

Modelos de negocio rentables en el futuro, las Plataformas

Me encanta leer libros. Pero más aún, comprarlos. Es uno de los pocos lujos que me permito, porque en casa siempre me han educado con la conciencia del ahorro.

Desde pequeña cuando pedía un globo o un juguete, mi padre me preguntaba: ¿Lo necesitas? Si la respuesta era afirmativa, me lo volvía a preguntar ¿De verdad lo necesitas? ¿En serio? Entonces yo lo meditaba. Y pensaba en todo lo que ya tenía. Hasta que finalmente decía que “No”, pero mentalmente me preguntaba por qué no podía tener más juguetes.

Tras años de esta disciplina de austeridad, no me quejo. No fue del todo austera, porque por suerte mis padres siempre han trabajado. Pero gracias a su educación, crecí valorando más las cosas que tenía. Y evitando el “amontonar ” porque sí.

Sin embargo, esto no me pasa con los libros. Yo los necesito todos. Claro está que son necesarios: cada uno es distinto y me permite aprender diversas cosas. Pero esto a mis padres no les apasionaba mucho.

Cuando llegaba a casa por las tardes con una bolsa de La Galatea mis padres se sorprendían con las manos en la cabeza ¿Otro? Me decían que no hacía falta que me los comprara, porque me los terminaba de leer esa misma noche y el día siguiente me iba a comprar otro.

Incluso mis amigos se cansaban de acompañarme a la librería a veces. (Hasta que descubrí que también podías comprarlos por internet, y con free shipping. De nada).

Pensé en sacarme el carnet de la Biblioteca, para tomar prestados libros y así guardar un poco de dinero. Pero no sé las otras bibliotecas… pero la de mi pueblo deja bastante que desear. Los libros están en malísimas condiciones y no tienen el inventario actualizado. El libro más reciente que encontré, es el de Una Vacante Imprevista (muy bueno, por cierto y fue publicado el 2012).

Además, si quieres donar libros en perfectas condiciones que ya no quieres mantener, en la biblioteca de mi pueblo no te dejan ¿Qué tontería es esa?

A falta de buen servicio de Biblioteca, surgen negocios como el de Re-Read.

Si las bibliotecas ofrecieran eficientemente su servicio, las librerías se arruinarían. Piénsalo. ¿Por qué compramos libros? Queremos tenerlos. Poseerlos. Pero a veces nos cansamos de ellos y no queremos que continúen en nuestra estantería.

O quizás no nos gustó para nada el libro, y no queremos mantenerlo porque no tenemos ningún vínculo emocional con éste… y mejor darlo a algún amigo o en segunda mano por si hay alguien que podrá valorarlo más de lo que tú has hecho. A mí me ha pasado con El niño 44, Siddharta, Once minutos, La ladrona de libros… y podría continuar.

No estoy diciendo que estos libros no sean buenos. Simplemente que en el momento que los leí, no conecté con ellos. O quizás tuve unas expectativas elevadas por apego al autor… O porque el resumen parecía prometedor, y luego no había manera de pasar página de lo mucho que me aburría. Entonces, ¿Para qué quiere guardar estos libros, si podría estarlos disfrutando alguien?

Algunos de los libros que más me han gustado y marcado en la vida, los he comprado de segunda mano (El Perfume, Veronika decide morir, Rebeldes, La Salvatge, etc). Y me revienta que estén en peores condiciones que otros libros que no me han gustado tanto.

Por esto me fascina que hasta ahora haya tan pocos negocios sobre libros re-utilizados. Hay tiendas de Cash Converters, de compra de oro… pero muy pocos negocios de intercambio de cultura. Ya sea libros, CDs, películas… Quizás nos volvemos demasiado posesivos con nuestros bienes materiales. Sobre todo si mantenemos una conexión emocional con aquél objeto. Pero, por lo que hace a los que no tenemos ningún apego sentimental, ¿Por qué conservarlo?

Re-Read es uno de los negocios que tiene mucho potencial por crecer.

Tiene un nicho de mercado determinado: ávidos lectores que no quieren pagar 20€ por un libro que se leen esa misma noche. O simplemente, lectores que quieren adquirir un libro que ya ha sido leído, por la simple idea romántica de revivir la sensación que alguien anteriormente ya vivió. Como en El Cementerio de Los libros de La Sombra del Viento.

Re-Read ya tiene 9 localizaciones en las ciudades más importantes. E incluso ahora crecen con franquicias. Re-Read, que es una creación de la librería Baïbars, está teniendo éxito por su modelo low-cost. La gente ahora lo que quiere es pagar poco por un libro de buena-mediana calidad.

negocios rentables plataformas

¿Qué tiene de especial este negocio? Que tiene un sistema informatizado de Alertas en su página web. Registran todos los libros en su base de datos (por tienda) y puedes crearte una alerta (como las de Google Alerts) con el libro y autor que tantas ganas tienes por leer. Así serás el primero en saber si está disponible en la tienda, y además, te lo guardan. Un poco como la librería pequeña de Mr. Penumbra’s 24-hour Bookstore: una librería de toda la vida conectado a Google y aprovechando la comunicación de su contenido.

La informatización es básico para los negocios de ahora. Re-Read podría crecer como una plataforma online de intercambio de libros donde podríamos poner nuestro libro (en buenas condiciones) en el aparador de Internet y venderlo a 3€, o intercambiarlo por otro libro. Un poco como lo que hace la empresa valorada en $10 billones, Airbnb, con el alquiler de casas y habitaciones. Al fin y al cabo, también es otra forma de intercambio de cultura, ¿no?

reread las plataformas negocios rentables