Tener un Blog bajo tu nombre

Tener un Blog bajo tu nombre

Una de las cosas fundamentales que me parece que debemos tener hoy en día, tengas la edad que tengas, es un sitio online. Tu propia página web. Además, los programadores informáticos nos lo han puesto fácil, ya que hoy en día existen plataformas brillantes para exponerte en Internet.

Escribí un post sobre lo que pienso acerca de las ventajas de estar expuesto online. Y en línea a eso, tener tu propio control de lo que hay en Internet, o de lo que sale en la lista de Google, sobre tu nombre, es la mejor decisión que puedes tomar.

Estoy segura que hay muchas “Nur Costa” en el mundo. Pero no todas decidieron crear una página web con este dominio. Además, me he espabilado en ser la primera en escoger el dominio online con este nombre. Porque lo que ofrezco lo hago bajo mi nombre.

Una de las plataformas es about.me

Te permite mostrar tu historia en un párrafo breve (yo recomiendo no más de 300 palabras, menos es más) y puedes integrar todas tus redes sociales en esa página. Ya sea LinkedIn, Tumblr, WordPress, Instagram, Twitter… las que elijas. No tienes por qué tenerlas todas integradas, esto dependerá de tu marca personal y qué redes sociales quieres que formen parte de tu marca.

Una cuestión que causa miedo a la mayoría de la gente al decidir si abrir un blog con su propio nombre o no, es el miedo a saber hasta dónde exponerse. El miedo a cuanta información vas a dar sobre ti. Y esto ha perjudicado a muchas personas que podrían haber sido brillantes bloggers, por su forma de escribir y pensar, y sin embargo, nunca sabremos si lo serán, porque por miedo a exponerse, no lo intentan.

Quizás no todo el mundo estará de acuerdo conmigo (que de eso se trata), pero si vas a escribir un blog, que sea bajo tu nombre. De este modo, no vas a tener que invertir tiempo en pensar en otro nombre, y por otro lado, la gente va a reconocerte directamente y sabrán quién eres. Porque tú serás el backstage y el frontstage del blog.

Aunque de todos modos, siempre hay alternativas. Y si hubiera una regla única y “verdadera” para todo, la vida no sería tan apasionante como lo es ahora. Por ejemplo, bloggers que ahora me vienen a la cabeza: The Blonde Salad todo el mundo sabe quién es. Pero al cabo de un tiempo, ya integró sus otras redes sociales con su propio nombre, Chiara Ferragni. En Instagram y Twitter ya no la encuentras con @theblondesalad. Al final, decidió incorporar su propio nombre a su “marca”. El antiguo blog llamado “What I heart Today” ahora ya no se llama así, tanto como el dominio como la marca personal se han convertido hacia el nombre original de la autora: Lily Pebbles.

Por otro lado, también encontramos a Penelope Trunk. Éste no es su nombre real, pero decidió empezar el blog con un nombre inventado. Al final, se transformó tanto en “Penelope Trunk” que se dirigió al registro para cambiarse el nombre legal.

Si se te ocurren más casos de bloggers que han cambiado su marca y su dominio Internet por su nombre original, dejadlo en los comentarios, siempre me interesa ver cómo evoluciona la gente.

Ya sean bloggers experimentados o amateurs, la mayoría encuentran que el mejor método para publicar en un sitio online personal es bajo su propio nombre. Así gente de todas partes del mundo podrán acceder a tu página web y saber qué habilidades tienes, qué has logrado, cuáles son tus pasiones y tus sueños… ¿Y qué mejor que exponer esto al mundo para que la oportunidad que deseas encontrar, te encuentre?