Cómo afrontar los hábitos conscientemente

Cómo afrontar los hábitos conscientemente

Una de las quejas personales más repetidas hacia nosotros mismos es la de “tengo un máster en perder el tiempo”. Hay quienes lo controlan más y hay otros que se les va de las manos. Pero indiferentemente del grado de control que tengas de gestionar tu tiempo, terminamos el día pensando “podría haber hecho esto, o lo otro, o quizás hubiera tenido tiempo para hacer aquello…”.

Y si mirarmos con lupa y analizamos todo lo que hemos hecho durante el día, veremos que la mayor cantidad de éste lo dedicamos a hacer cosas inútiles. Cosas que muchas veces son innecesarias y que se repiten a lo largo del día. Como visitar las redes sociales, leer el muro del Facebook… y otras que no tienen por qué ver con las Redes Sociales.

Estos mecanismos interiorizados que tenemos como reflejo automático son los hábitos. Y es complicado empezar un nuevo hábito hasta que se vuelva mecánico (mínimo 21 días repitiendo el hábito) pero lo es más deshacerse de éstos. Lo que me llevó a pensar: ¿Nos cuesta empezar nuevos hábitos porque previamente ya teníamos otros que nos anclan en el pasado impidiendo trabajar en nuestro presente y futuro?

Cuando se nos resiste un antiguo o nuevo hábito puede llegar a ser frustrante. Porque en nuestro pensamiento queremos conseguir ese objetivo, queremos llegar a él, pero por razones varias no sale la energía necesaria para implementarlo. Es como cuando tienes una idea de negocio nueva: puedes tener la idea brillante para revolucionar el mercado, pero si no tienes cómo implementarla, se va a quedar en eso, una mera idea intangible.

Algunas de las razones pueden ser por el miedo al nuevo hábito. Por ejemplo, hacer ejercicio o meditación. Pueden parecer actividades muy intimidantes debido a su complejidad y el esfuerzo requerido. Las entendemos como una sola palabra en letras mayúsculas y nos olvidamos de las partes y los pasos que hay que seguir para poder realizarlas. Por lo tanto, para implementar un nuevo hábito se deben entender los pasos a seguir y el tiempo que vas a tener que invertir para ir instaurando el hábito poco a poco. Así desde un principio te va a parecer más fácil seguir con este nuevo hábito, porque previamente ya habrás hecho pasos pequeños para acomodarte a un nuevo desarrollo de tu día.

Estar cansado o tener otras cosas que te van saliendo por el camino. Estos son obstáculos que nos ponemos frecuentemente, ya sea en nosotros mismos como en las personas que nos rodean.

Podemos poner solución a estos obstáculos. Por ejemplo, si estamos muy cansados, ir a dormir más temprano o despertarse un poco más tarde (en el caso de los Fines de Semana). O trata de hacer alguna siesta de 30 minutos. Por la noche, también puedes programarte un pequeño horario de cómo será tu mañana: en qué tareas invertirás tu tiempo. Se trata de un proceso continuo de aprendizaje en el que sólo tú puedes sacar el mayor provecho (que quieras).

Los hábitos antiguos son sustituidos o desplazados. Hacer nuevas cosas impide que realices la tarea que hacías en ese momento determinado. Esto podría llegar a ser un obstáculo que nos cueste mucho a aprender. Debes ser consciente del cambio que produce adquirir un nuevo hábito, y ser capaz de renunciar al antiguo. Es más: debes querer renunciar al antiguo, porque ésta es la razón por la que pensaste en empezar un nuevo hábito ¿No?

En definitiva, no son montañas imposibles de escalar los nuevos hábitos. Solo tenemos que aprender a abandonar ciertas cosas. Lo mismo que sucede con los bienes materiales: acumulamos cosas que constantemente no necesitamos pero, sin embargo, allí están criando polvo. Hay que saber desprenderse de ellos porque nos impide avanzar con el futuro y nuestros propósitos.

Si quiero que te lleves algo hoy de este post, son 3 ideas:

  1. Desprenderse de una idea que nos causa miedo
  2. Deshacernos de la idea de que vamos a tener éxito rápidamente. En su lugar, aceptar que el fracaso es una parte del proceso de aprendizaje, y tratar de trabajar en esta mejora continua.
  3. Desprendernos del hábito antiguo para realizar el nuevo en su lugar.
Fotografía hecha por Maria Floris en Nacpan Beach.