Por qué es bueno ayudar a los demás

Por qué es bueno ayudar a los demás

Es precioso crear, producir ideas y proyectos nuevos. Salir al mundo y realizar grandes cosas, contribuir de un modo grandioso y ambicioso.

Como dijo el joven actor James Dean "no pretendo ser el mejor. 
Únicamente quiero volar tan alto que nadie pueda alcanzarme. 
No para demostrar nada, sólo quiero llegar a donde se llega 
cuando entregas tu vida entera y todo lo que eres a una única cosa."

Esta filosofía de vida me parece admirable. Todo por lo que vivimos, por lo que nos movemos… es para ser felices. Y este egoísmo intrínseco es lo que nos permite tener éxito haciendo algo con lo que nos sentimos autorealizados si nos dedicamos a esa tarea al 100% o, como dice Malcolm Gladwell, invirtiendo 10.000 horas.

Sin embargo, nos preguntamos constantemente ¿Qué es la felicidad? ¿Alguien logra apreciarla?

Pero, aparte de la felicidad, es aún más importante que ayudemos a los demás y contribuyamos a que también tengan éxito.

Te preguntarás: ¿Por qué debo ayudar a los demás? ¿Por qué no puedo preocuparme solamente de mi éxito?

En Outliers, Gladwell escribe sobre la inteligencia emocional y de la influencia que los otros tienen en nosotros. La impresión que causemos, nos ayudará -o no- a tener el éxito que queremos y viceversa. Éste es uno de los motivos por los que ayudar a la gente es importante, porque la imagen que ellos puedan tener de nosotros, nos va a ayudar o perjudicar.

Vamos a verlo con un ejemplo:

Si consideras tu trabajo, o el principio de tu carrera profesional, como una manera de contribución al mundo -ya sea grande o pequeña- entonces, puedes decir que has contribuido un porcentaje en hacer del mundo un lugar mejor.

Consideramos “X” tu contribución en unidades.

Si ayudas a 2 o 8 personas durante ese período de tiempo, has hecho una diferencia en el mundo de entre 2X y 8X. Tu contribución se multiplica y mejoras el mundo en 2 o 8 unidades. Qué bien, ¿no?

Además, no sólo puedes ayudar a otras personas, sino que puedes enseñarles cómo ayudar a otras personas y crear valor como tú lo estás haciendo.

Esto añade un componente exponencial a tu contribución personal. Entonces no será sólo 2X o 8X, sino que tendremos X al cuadrado o con un valor exponencial superior.

En resumen, la cantidad de diferencia que haces en este mundo no solo se multiplica. Sigue multiplicándose más allá de tu contribución inicial.

Desafortunadamente, no todo el mundo quiere participar en esto. Hay quienes tienen el objetivo de destruir la competencia. No me malinterpretes: está bien ser competitivo. Pero sólo con uno mismo. No favorecer a los otros cuando se nos presenta una oportunidad, e incluso entorpecer su paso, puede ser una decisión muy desafortunada.

Debemos romper ese concepto de celosía. Enseña a los otros a ser brillante y tendrás buenas repercusiones. Ayuda a los otros a enseñar también, para que el resultado final tenga un impacto mayor para el proyecto el cual quieres realizar.

Con una comunidad de colaboración, en lugar de una sociedad competitiva, pueden llegarse a hacer las cosas mucho mejor. El competitivo quizás llega más rápido al destino, pero no lo disfrutará. En cambio, la comunidad llegará quizás un poquito más tarde, pero el resultado será mucho mejor y más sostenible.

En otro libro de Gladwell – y ya está, no lo vuelvo a mencionar sus libros en este post ;) – The Tipping Point, describe tres tipos de personas para generar cambios e inflexiones rápidas en el mundo que tengan un gran impacto. Los conectores, los que poseen la información y los salesmen.

Pues la idea de este post yace en convertirnos, un poco todos, en conectores. No tenemos círculos de amigos. Ese concepto no existe en la realidad. De hecho, las relaciones se forman en pirámide. La base va creciendo indefinidamente. Depende de ti cómo quieres hacer uso de esa pirámide para tu proyecto en el mundo :)

Tengo la suerte de tener gente con quien compartir tiempo, la cual es generosa y honesta.

Les doy muchas gracias a todo en lo que han contribuido en mi vida y en la de otros. Me han ayudado mucho sin pedir nada a cambio. Gracias a ellos me hacen ver que no sólo existe egoísmo y competitividad.