La Presentación Zen y el Bambú

La Presentación Zen y el Bambú

Se ha escrito mucho sobre cómo realizar una presentación en público. Los cinco pasos para realizar una mejor presentación se pueden encontrar en cualquier portal de Internet, como éstos:

1. Contar historias. Conectar con la audiencia. Somos contadores de historias. Harvard Business Review dice: olvida el Powerpoint y las estadísticas, si realmente quieres conectar con tu audiencia, necesitas historias

2. Observar atentamente a la audiencia

3. Ser honesto con lo que se está haciendo y hablando

4. Sonreír, aunque sea fingido

5. Relajarse

¿Pero cuál es el mejor diseño para presentar?

Más allá de los blogs, lo que me han enseñado los grandes speakers en conferencias donde comparten sus ideas, es la gran habilidad para conectar con el público y comunicar su mensaje de forma clara y concisa.

Hace unos años, en los países Occidentales, se puso de moda el Feng Shui como símbolo de harmonía y perfecta alineación de los muebles para crear un ambiente de excelencia en nuestro entorno. En Japón es común y se cree firmemente en esta filosofía.

Si se relaciona el Feng Shui y la harmonía con la habilidad de realizar una presentación en público que comunique ideas claras y concisas obtenemos lo que se le llama presentación Zen. Aún es un poco desconocido este término en Europa, por lo que me he guiado por Guru Garr Reynolds, quien realizó dos TED Talks en Japón y en una de ellas emplea la analogía del bambú en la vida personal.

7 Lecciones del bambú

Lo débil es, de hecho, fuerte. El bambú es impresionantemente fuerte. Tienes que ser fuerte para poder colaborar. En la Biblia tenemos historias que muestran este concepto, como David y Goliat.

El Bambú se dobla, pero no se rompe. Ve con la corriente. Si luchas contra ello, quizás te vas a romper.

Estar hondamente enraizado, pero flexible. En invierno, en Japón nieva y el bambú se dobla hacia un lado. A veces incluso para tocar el suelo, soportando grandes pesos de nieve y de hielo. Otra vez en primavera, al descongelarse la nieve y el hielo, el bambú vuelve a enderezarse para llegar y alcanzar el cielo. En nuestro futuro, quizás experimentemos que perdemos las raíces. O quizás ya lo hemos experimentado y nos hemos dado cuenta de lo fundamentales que son, y lo importante que es cuidarlas.

Ralentiza tu mente ajetreada. No podemos ver nuestro reflejo en un río cuando el agua corre deprisa. Sin embargo, en una superficie calmada, podemos ver nuestro reflejo.

Con la práctica nos hacemos fuertes. Y yo añadiría que nos hacemos expertos. Con la práctica aumentamos nuestro conocimiento. Aunque debamos invertir 10.000 horas.

Comprometerse a crecer siempre. Las cañas de bambú crecen 1 metro al día, a veces. Si piensas que ya has llegado a la cima, vas a empezar a decaer y torcerte. Sin embargo, si siempre vas a intentar mejorar, podrás llegar más arriba y arriba.

Utilidad para la simplicidad. Podríamos ser más útiles si simplificamos las cosas.

En el Oeste, tenemos la percepción de que para ser fuertes necesitamos una estructura sólida, grande y compleja. Sin embargo, el bambú nos muestra una estructura flexible, adaptable y enraizada. Las cañas de bambú me hacen pensar en la práctica del Yoga. En enraizar tus extremidades y alzar tu coronilla al cielo.

Lección general que se puede extraer de las 7 lecciones del bambú: Flexibilidad y adaptabilidad, resistencia y no abandonar nunca.

Por todos estos motivos, y seguro que pensando un poco se nos ocurrirían más, el bambú  enseña las bases de la Presentación Zen. En sintetizar el contenido de los soportes visuales (que no dejan de ser soportes, para que complementen el contenido que el presentador expone, no para que lo sustituya) y que el presentador tenga esta capacidad de flexibilidad y adaptabilidad a su audiencia. Porque cada audiencia es diferente.

Después de esta introducción del bambú y el zen, me gustaría realizar una comparación entre dos presentaciones. El objetivo no es de burla o el menosprecio. Simplemente la uso para poder aprender. Yo soy la primera que ha realizado presentaciones mediocres a lo largo de mi experiencia académica. Se trata de practicar, practicar y aprender.

La estética Zen:

– Simplicidad o Kanso. En el concepto Kanso, la belleza, elegancia y la gracia visual se consiguen mediante la omisión y la eliminación. Dice el diseñador artista y arquitecto Dr. Koichi Kawana “Simplicidad significa la consecución de un efecto máximo con medios mínimos”. Steve Jobs realizaba presentaciones de este estilo:

zen_master

zenmaster 

Contrariamente, las presentaciones de Bill Gates:

complexity_bill

gates_bullets

Podemos comparar ambas presentaciones y las conclusiones son obvias y instantáneas.

– Naturalidad o Shizen. El concepto estético de naturalidad prohíbe el uso de diseños elaborados y promueve los de más refinamiento. Restricción, entonces, es una cosa hermosa. Sin embargo, la restricción es dura. Las complicaciones y elaboraciones en caos son comunes. Lo óptimo es mostrar moderación incluyendo sólo lo que es necesario para comunicar el mensaje concreto para un público particular.

En resumen: sencillez, sutileza, elegancia, sugerente en lugar de lo descriptivo o evidente, naturalidad, espacio vacío, quietud, tranquilidad y eliminación de lo no esencial.

On-ko-chi-shin “learn from the past to know the future”

Si quieres ver una buena presentación con información clara y concisa hecha un vistazo a ésta en Slideshare. El diseño es acorde con el tema (Snapples, bebida dulce americana) y la disposición de la información es perfecta. O al menos, a mí me lo parece. ¿Qué opinas?