Cómo preparar tu Elevator Pitch

Cómo preparar tu Elevator Pitch

Para continuar desarrollando tu marca personal es muy aconsejable que te prepares un Elevator pitch de antemano, para que no te cojan desprevenido y para aumentar tu confianza a la hora de hablar de ti mismo. Porque si eres de los que les cuesta hablar sobre sí mismo (yo me incluyo) esto te va a ayudar a disminuir los nervios.

Pues bien. El elevator pitch sirve para responder la típica y tópica pregunta de: cuéntame sobre ti. Quién eres. Una vez te hayan hecho esta pregunta en una entrevista, una convención de networking o en una fiesta donde casualmente te encuentras con un gerente de empresa a la que te interesaría mucho trabajar, el tiempo corre en tu contra y debes usarlo. Pero no debes hablar durante 20 minutos explicándole dónde te criaste, cuál es tu pastel favorito y que actuaste como árbol número 3 en tu primera obra de teatro en la escuela.

Debes ser breve y conciso. Conectar con la persona. Por lo tanto, debes venderte como lo hacen los productos en los anuncios. ¿Cuánto duran? Generalmente 30 segundos. Te propongo una estructura que te va a ayudar a generar tu propio elevator pitch. Puedes adaptarlo a tu gusto, seguirlo al pie de la letra o googlear “elevator pitch ejemplos” y copiarte uno entero.

Pero piénsatelo bien antes de copiar. O bien puedes ser la suma de algo que ya existía, o puedes crear algo distinto. Aquí van un par de consejos:

1. Hola!

Dura unos 15 segundos. Aquí debes emplear tu mejor frase, para atraer al oyente. Debes tener ganxo. Puedes utilizar tu mantra, una metáfora o estos ejemplos:

“Soy el Steve Jobs de las Finanzas”

“Soy un estratega de marketing. Una mezcla entre el brand manager de P&G y consultor ejecutivo”

2. Contenido: tu proposición de valor.

Debes contar una historia que sea emocional para persuadir al oyente. La emoción es lo que más recuerda el cerebro. Es más fácil de retener, y esto es lo que te interesa, que te tengan presente unos días después de haber conocido al oyente.

Puedes responder estas preguntas:

¿Cómo ayudarás a la empresa?

¿En qué ayudas a la otra gente?

¿Qué has conseguido hasta ahora? Puedes nombrar éxitos (piensa en 3 ejemplos y que estén relacionados con la empresa, su cultura… busca por su página web) y también algún fracaso, si crees que es de vital importancia (por ejemplo: creé un Start Up que no funcionó porque no tuvimos suficientes inversores pero esto me aportó conocimiento en Business Plan, el modelo Canvas y cooperación con los compañeros de trabajo).

Es decir, transforma el fracaso en algo positivo donde aprendiste alguna lección. Lo malo siempre tiene algo bueno.

Y sobretodo, si eres mujer, no tengas vergüenza de “alardear” sobre tus logros. Está demostrado que las mujeres participan menos que los hombres (des de la Universidad a las reuniones de trabajo) y son menos agresivas que los hombres a la hora de venderse ellas mismas por sus logros. Así que, intenta nombrar más tus logros, de forma serena y tranquila.

3. Fin

Recuerda que es una conversación (bueno, un mini monólogo por tu parte) pero no acabes este monólogo como un discurso ensayado. Haz que sea natural. Puedes hacerle alguna pregunta terminando así tu elevator pitch y generando interés al oyente al ver que quieres escuchar su opinión.

Ejemplo de preguntas:

¿Cuáles son sus planes para el siguiente trimestre?

¿sabes con quién puedo hablar para encontrar ofertas?

¿qué opinas del sector ___incluye sector____? ¿cuál es tu pronóstico de futuro?

Finalmente debo decirte: practica, practica y practica! Y luego vuelve a practicar. Ensayalo delante de gente. De tus padres, tu pareja, tus amigos… hazlo hasta que te sea natural. Y sobretodo puedes practicar con tu lenguaje corporal con este vídeo para incrementar tu confianza.

Foto de Ingrid Ribas